“Te voy a buscar y matarte”, la amenaza que minimizó la policía cuando Seylit pidió protección, el Estado está en deuda con las mujeres

La Ley integral de violencia contra las mujeres establece once medidas precautelares y 13 cautelares de “naturaleza preventiva para proteger a la víctima”, ninguna fue aplicada en el caso de Seylit Parrales cuando Yerol Álvarez le anunció que la mataría y pidió resguardo policial. La mayoría de las 44 mujeres asesinadas este año también denunciaron.

“Te voy a buscar y matarte, y así vengarme de todo lo que mehas hecho”, le habría anunciado vía telefónica Yerol Álvarez Rojas, de 29 años,a Seylit Parrales Selva, de 26, días antes de invadir su casa, en el barrio ElRecreo, con la intención de darle muerte.

En el audio, que circula en redes sociales, y que la víctimapresentó como prueba ante la Policía Orteguista en una búsqueda en vano deprotección, se escucha cuando ella reitera que la relación ha finalizado: “vossabes que yo no quiero nada con vos”. Mientras el agresor se queda en silencio,resopla y dicta sentencia: “voy ensartarte un cuchillo en la garganta”.

Un año había transcurrido desde que Seylit tomó la decisión de separarse de ese hombre que “siempre llegaba agresivo”, según cuenta María Parrales Selva, de 34 años, hermana mayor de Seylit. “Ni siquiera saludaba cuando llegaba a casa”, refiere María.

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Según la familia de Seylit, las agresiones eran constantes.Diferentes episodios de violencia se registraron en casa, pero también en el mercadoOriental e incluso cuando ella amamantaba a la niña porque Yerol siempre “sequejaba que ella le daba más atención a la bebé que a él”.

NO SE APLICARONMEDIDAS CAUTELARES

El organismo Católicas por el Derecho a Decidir contabiliza 44femicidios en lo que va de este año, el 70% de las víctimas habría acudido a laPolicía Orteguista en busca de protección. Tal como lo hizo Seylit, sin lograrauxilio por no mostrar signos visibles de violencia en su cuerpo.

“La mayoría de las mujeres han puesto denuncias, y eso quecon esta situación que está viviendo el país (crisis sociopolítica) no hayninguna confianza ante las autoridades, y se demuestra en que las mujeres ponendenuncias y tienen pruebas, como el audio que tiene la joven que fue unfemicidio frustrado, y las autoridades no tienen compromiso con la vida de lasmujeres”, reprocha Martha Flores, miembro de Católicas por el Derechos aDecidir.

El artículo 24 de la Ley 779 – Ley integral de violenciacontra las mujeres – establece once medidas precautelares y 13 cautelares de “naturalezapreventiva para proteger a la víctima”. Sin embargo, ninguna fue aplicada en elcaso de Seylit a pesar de la amenaza explícita de muerte.

Tampoco la atendió personal especializado en violencia degénero como dicta la Ley 779.

Y es que las Comisarías de la Mujer, Niñez y Adolescenciason una institución en extinción desde 2014 cuando comenzaron a desaparecer porórdenes Estatales, por lo que los casos de abusos y violencia de género sonabordados como delitos comunes expuesto a constantes mediaciones.

“Cuando las mujeres dicen que ya no regresan con su parejaes porque ya le han dado cien mil oportunidades. Esas oportunidades sonmediaciones. Van cansadas a la policía que va utilizar la mediación que esfirmar la muerte; por eso no hay ninguna confianza de las mujeres a que vayan apedir protección a  unas autoridades”, señalaFlores.

SISTEMA NO RESPONDEANTE LA VIOLENCIA

La Ley 779 define una serie de acciones en torno a laprevención por parte del Estado en el que deberían involucrarse institucionescomo la Comisaría de la Mujer y la Niñez, Ministerio Público, DefensoríaPública, Instituto de Medicina Legal, Poder Judicial, Procuraduría Especial dela Mujer, Procuraduría Especial de la Niñez, Ministerio de Educación,Ministerio de Salud, Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez, Ministeriode la Mujer, Sistema Penitenciario Nacional y autoridades comunales, pero en lapráctica no se coordinan las acciones que requieran la protección de lasmujeres afectadas por violencia.

“El Estado estaba mandado a crear las Comisarías de laMujer, que ya sabemos que a pesar que recibieron un montón de dinero, estas desaparecierony nos hemos quedado nada más poniendo denuncia. Las mujeres no pueden ni llegara la policía porque se burlan de ellas, las revictimizan, no le reciben ladenuncia y las culpabilizan, y entonces nos hemos quedado solo haciendodenuncias”, expresa Mirna Blandón del Movimiento Feminista Nicaragüense.

Blandón recalca que el Estado está además obligado arealizar campañas de prevención, aunque el enfoque por “ser familista” no “cumpliócon la demanda de las mujeres pues respondían a una mirada conservadora yligada a una línea partidaria que manipuló la vida y cultura religiosa de lapoblación”.

“Todo lo que ha hecho este Estado ha sido contrario a lo quelas mujeres demandan y necesitan. Una casita rosada, una campaña conversadoramoralista, una política educativa biologisista y familista. El Estado no hacumplido con su obligación”, asegura.

Blandón también cuestiona el papel de la Iglesia y losmedios de comunicación, pues señala que en lugar de “prevenir la violencia laperpetúan al no contrastar la realidad”, pero además reproducir un discurso enque la mujer debe “resignarse y ser sacrificada por los designios de Dios”.

¿ES PREVENIBLE ELFEMICIDIO?

El femicidio es la expresión más brutal de la violenciacontra las mujeres, es el último eslabón de una cadena de violencia que seintensifica con el tiempo, en espacios privados y públicos, en el cual presentasíntomas que permiten prevenirlo.

“Sigue siendo una deuda del gobierno y del Estado de Nicaraguagarantizar la vida de las mujeres. No tenemos que esperar a condenar unfemicidio, sino trabajar en prevenir cualquier hecho de violencia que te puedellevar a un femicidio”, enfatiza Fátima Millón del Centro de mujeres ISNIN,quien además ve con buenos ojos que diversas empresas comerciales se unan a lacampaña #NiUnaMenos.