Murillo vetada por sanciones y Ortega no viaja a Madrid: la dictadura firma su aislamiento en la Cumbre Iberoamericana

Daniel Ortega y Rosario Murillo sumarán un nuevo hito a su aislamiento internacional al ausentarse de la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que se celebra este 4 y 5 de noviembre en Madrid. La inasistencia de la pareja dictatorial ocurre a pesar de haber recibido la invitación formal y en un contexto donde Nicaragua vuelve a quedar al margen de los foros de cooperación e inversión regional.

El secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, fue enfático al aclarar que a la cumbre se “invita” y “convoca” a “todo el mundo”, dejando claro que quienes no asisten es por decisión propia y no por falta de convocatoria.

En el caso de Rosario Murillo, su eventual desplazamiento a territorio europeo enfrentaba un obstáculo legal: las sanciones impuestas en su contra por la Unión Europea debido a las violaciones a los derechos humanos, las cuales le prohíben la entrada a cualquier Estado miembro del bloque.

Incertidumbre en la delegación

Hasta el momento, la dictadura mantiene bajo hermetismo quién encabezará la comitiva nicaragüense, disputándose la representación entre los cancilleres Denis Moncada y Valdrack Jaentschke.

La eventual presencia de Jaentschke añade tensión al foro, al ser identificado por el Grupo de Expertos en Derechos Humanos de Naciones Unidas (GHREN) como uno de los principales articuladores y responsables de la red de represión transnacional que persigue y hostiga a nicaragüenses en el exilio.

Ante la falta de una delegación oficial de alto nivel confirmada, el régimen ha recurrido a maniobras diplomáticas para mantener presencia en eventos preparatorios. El diplomático Maurizio Carlo Gelli encabezó la delegación en las Conferencias Iberoamericanas de Alicante (21 y 22 de octubre) y participó en reuniones paralelas en Madrid.

Gelli fue expulsado por el Gobierno de España en enero pasado en reciprocidad a la expulsión del embajador español en Managua. Sin embargo, para sortear el veto en suelo español, la dictadura lo reubicó como embajador ante el Reino Unido en Londres, maniobra que le permite conservar su pasaporte diplomático y estatus internacional para circular en foros multilaterales.

Pasillos de Madrid: primer escenario de contacto para el grupo de la OEA

La cita iberoamericana en Madrid se convierte en un escenario clave de presión diplomática sobre Managua. El inicio del encuentro coincide con el anuncio de la conformación formal del Grupo Ministerial de Seguimiento de la OEA —integrado por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Dominica, Estados Unidos, Paraguay y Perú— para buscar un diálogo “rápido y directo” sobre la crisis democrática nicaragüense.

Dado que varios de los cancilleres y jefes de Estado de estos diez países se encuentran representados en Madrid, los pasillos del foro iberoamericano podrían albergar los primeros intercambios informales sobre las acciones diplomáticas y jurídicas a tomar en los próximos 30 días contra el régimen de Managua.

El aislamiento del régimen también se hizo evidente en la agenda económica de la cumbre. Mientras delegaciones de América Latina y Europa entablaron mesas de trabajo con sectores empresariales de ambos lados del Atlántico para negociar cooperación y atracción de inversiones, Nicaragua no ha registrado representación ni participación en los encuentros comerciales.

Una cumbre dominada por líderes conservadores y notables ausencias

La cumbre de Madrid contará con la asistencia de 10 de los 22 mandatarios iberoamericanos, registrando un marcado protagonismo de sectores conservadores con la participación de presidentes como Javier Milei (Argentina), José Antonio Kast (Chile); Rodrigo Paz (Bolivia), Bernardo Arévalo (Guatemala), Laura Fernández (Costa Rica), Luis Abinader (República Dominicana), Nasry ‘Tito’ Asfura (Honduras), António José Seguro (Portugal), el rey Felipe VI y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Colombia, Ecuador y El Salvador enviaron a sus vicepresidentes.

Junto a la inasistencia de Ortega y Murillo, la cumbre registra las ausencias de Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), Claudia Sheinbaum (México) y Delcy Rodríguez (Venezuela), así como las cancelaciones de última hora de Santiago Peña (Paraguay) y Keiko Fujimori (Perú).