Encargado de Negocios de EE.UU. vuelve a Managua tras reunión clave con Rubio: «Aún tenemos mucho por hacer»

El encargado de Negocios de Estados Unidos en Nicaragua, Elías Baumann, regresó a Managua tras ser convocado a Washington para abordar con el secretario de Estado, Marco Rubio, la respuesta al rechazo del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo a Natasha Franceschi, propuesta para encabezar la misión diplomática en Nicaragua. De vuelta en el país, el diplomático reunió al personal de la Embajada para «compartir la visión» del sobre los próximos pasos en las relaciones de Estados Unidos con Nicaragua.

«Hoy conversé con el gran equipo de la Embajada tras mi viaje a Washington y compartí la visión del secretario de Estado, Marco Rubio, sobre los próximos pasos en nuestras relaciones con el pueblo nicaragüense. Aún tenemos mucho por hacer», escribió Baumann este martes en su cuenta de X.

Baumann es el principal representante diplomático estadounidense a Managua, y aunque no ha revelado qué respuesta prepara la Administración de Donald Trump ante la decisión de Ortega y Murillo de impedir la llegada de Franceschi, reafirmó que su decisión tendrá consecuencias.

La crisis se desató después de que el régimen rechazara a la diplomática propuesta por el presidente Trumo para ocupar la jefatura de su misión en Nicaragua, donde el puesto de embajador permanece vacante. Tras ser llamado a Washington, el propio secretario de Estado, Marco Rubio, anunció públicamente que estaba tratando personalmente las acciones frente a la respuesta hostil del régimen.

«Acordamos que el teatro político hostil dirigido a socavar la representación de Estados Unidos es adversaria y constituye otro ejemplo de cómo los dictadores priorizan sus propios intereses por encima de las necesidades reales del pueblo nicaragüense», señaló Rubio.

La intervención del jefe de la diplomacia estadounidense elevó la tensión con el régimen al máximo nivel en un momento en el que Estados Unidos lidera de manera activa una respuesta hemisférica para frenar la deriva autoritaria de Ortega y Murillo.