
El alcantarillado de US$38,8 millones de Bluefields arrastra cuatro años de retraso y cifras que no cuadran
El proyecto de alcantarillado sanitario de Bluefields acumula cuatro años de retraso y continúa sin una fecha clara de finalización. La obra, que debía estar concluida desde octubre de 2022, sigue en ejecución entre calles deterioradas, quejas de los habitantes y sin que las autoridades expliquen públicamente las razones de la demora.
Los trabajos comenzaron el 16 de octubre de 2020. En ese momento, el entonces presidente ejecutivo de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados Sanitarios (Enacal), Ervin Barreda, anunció que el plazo de ejecución sería de 24 meses.
Ese plazo venció en octubre de 2022. Cuatro años después, el proyecto todavía no ha sido entregado.
Pobladores de Bluefields que conversaron con DESPACHO 505 se quejan porque no solo siguen padeciendo los problemas derivados de la falta de alcantarillado sanitario sino que las obras que impulsado han dejado calles en mal estado y provocado afectaciones en la red de suministro de agua potable en distintos puntos de esta ciudad de la Costa Caribe Sur.
“Este proyecto se ha hecho eterno y la empresa constructora tiene las calles hechas un desastre. La gente del Gobierno central debería venir a supervisar esta obra e investigar qué es lo que está ocurriendo, porque aquí es evidente que algo va mal”, advierte una ciudadana cuya identidad no puede ser revelada por seguridad.
Nadie da la cara a la población
Otro poblador inconforme por la promesa reclama que ni la Alcaldía de Bluefields ni Enacal han explicado públicamente las causas del retraso. Tampoco han recibido información sobre la empresa encargada de ejecutar las obras, sostiene.
El proyecto contempla originalmente la instalación de 52 kilómetros de redes de alcantarillado, 696 manjoles, 13 estaciones de bombeo y una planta de tratamiento de aguas residuales, según información divulgada por Enacal.
El sistema fue diseñado para brindar servicio de alcantarillado sanitario y tratamiento de aguas residuales a unas 5.600 familias, equivalentes al 60% de la población del casco urbano de Bluefields y se puso en marcha con financiamiento de 38.8 millones de dólares del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
El retraso prolonga un problema sanitario que el propio proyecto pretendía resolver. Según el BCIE, antes de la ejecución de la obra Bluefields tenía una cobertura de alcantarillado sanitario prácticamente nula: el 60,8% de las viviendas utilizaba inodoros conectados a sumideros o fosas sépticas y otro 29,8% recurría a letrinas. Las aguas residuales terminaban en canales, calles y en la Bahía de Bluefields, provocando condiciones insalubres y contaminación de las aguas superficiales y subterráneas.
A los retrasos se suman diferencias entre las cifras divulgadas a lo largo de los años sobre el alcance y el costo del proyecto. Enacal informó inicialmente que la obra contemplaba 52 kilómetros de redes, 696 manjoles y 13 estaciones de bombeo. Documentos posteriores del BCIE han consignado 41,8 kilómetros de redes colectoras y subcolectoras, además de 8,3 kilómetros de líneas de impulsión y 12 estaciones de bombeo. En otra publicación, el organismo reportó 43,45 kilómetros de redes y 13 estaciones.
También existen diferencias sobre el costo. El BCIE ha cifrado la inversión del proyecto en US$38,8 millones, mientras Enacal ha informado que la inversión es de US$34,2 millones.
Las autoridades no han explicado públicamente las razones de esas diferencias ni las modificaciones que haya experimentado el proyecto durante su ejecución. Tampoco han detallado por qué una obra que debía completarse en 24 meses continúa inconclusa seis años después de iniciada.
A la imprecisión en las cifras se suma una sucesión de plazos incumplidos. Hasta el 7 de agosto de 2025, Enacal reportaba un avance del 85%. En enero de 2026, las autoridades anunciaron que el proyecto estaría concluido entre julio y septiembre de este año. Septiembre terminó y la obra volvió a quedar fuera del plazo anunciado.
No obstante, el principal reclamo de los pobladores de Bluefields es que, seis años después, el alcantarillado prometido todavía no funciona y la población continúa expuesta a las condiciones que la obra debía corregir: aguas residuales que terminan en calles y canales, uso de letrinas, sumideros y fosas sépticas, y contaminación de las aguas superficiales y subterráneas, incluida la Bahía de Bluefields.



