Ortega y Murillo niegan el beneplácito a Natasha Franceschi, embajadora confirmada de Estados Unidos

La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo volvió a dinamitar los puentes diplomáticos con Estados Unidos. El régimen rechazó el beneplácito (plácet) de entrada al país a Natasha Franceschi, la diplomática de carrera recién confirmada por el Senado como nueva embajadora para Nicaragua.

La noticia fue revelada por el subsecretario de Estado de EE.UU., Christopher Landau, durante su intervención en la Reunión de Consulta de Cancilleres de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que aprobó una resolución que da un ultimátum al régimen para un diálogo antes de enfrentar severas sanciones.

“Murillo y Ortega han cerrado sistemáticamente la puerta a un diálogo productivo. Apenas ayer, rechazaron el beneplácito para nuestro embajador altamente calificado, lo que demuestra su falta de voluntad para aceptar un relacionamiento diplomático profesional”, denunció Landau ante el plenario ministerial en Washington.

Cierran la puerta a la diplomática de Trump

La decisión de Managua se produjo apenas un día después de que el Senado estadounidense ratificara el nombramiento de Franceschi, una diplomática con 25 años de trayectoria que fue nominada formalmente por el presidente Donald Trump.

Durante su audiencia de confirmación del pasado 24 de septiembre ante el Congreso estadounidense, Franceschi adoptó una postura firme al declarar que “el statu quo en Nicaragua es intolerable para su pueblo, sus vecinos y Estados Unidos”, prometiendo echar mano de “toda la gama de herramientas diplomáticas” para presionar por el retorno de la democracia, la devolución de propiedades confiscadas a ciudadanos estadounidenses y el cese del acoso a la Iglesia católica.

Tales declaraciones habrían detonado la furia del régimen en Managua, motivando el bloqueo inmediato a su llegada a la sede diplomática en la capital nicaragüense.

El antecedente de Hugo Rodríguez se repite

El veto a Franceschi no es un hecho aislado. La dictadura repite exactamente el mismo guion aplicado en julio de 2022 contra el diplomático Hugo Rodríguez, a quien le retiraron el beneplácito tras denunciar los abusos del régimen durante su comparecencia de confirmación ante el Senado. En aquella ocasión, el canciller del régimen, Denis Moncada, calificó a Rodríguez de «injerencista e irrespetuoso».

Desde mayo de 2023, tras la salida del exembajador Kevin Sullivan, la embajada de los Estados Unidos en Managua ha operado bajo el mando de un Encargado de Negocios, sin la presencia de un embajador. Con el rechazo a la enviada de la Casa Blanca, Ortega y Murillo ratifican su aislamiento y elevan al máximo la tensión bilateral con la administración estadounidense.