
Christa Pike, al final del corredor de la muerte: las claves de una ejecución que Tennessee no aplica a una mujer desde hace más de 200 años
El estado de Tennessee tiene previsto ejecutar este miércoles por inyección letal a Christa Pike, la primera mujer que sería ejecutada en este estado desde 1820, una pena que sus abogados todavía intentan detener ante la Corte Suprema de EE.UU. después de que el gobernador republicano Bill Lee rechazara concederle clemencia.
El caso de Pike, de 50 años y en el corredor de la muerte del Centro de Rehabilitación Debra K. Johnson, en Nashville, desde que tenía 21, ha llamado la atención internacional. Solo 18 mujeres han sido ejecutadas en Estados Unidos desde 1976, la última de ellas la mujer trans Amber McLaughlin, en enero de 2023 en Misuri, de acuerdo con el Centro de Información sobre la Pena de Muerte.
En ese mismo periodo, 1.641 personas han sido ejecutadas en Estados Unidos, según el mismo centro, que señala que las mujeres representan alrededor del 1 % de las ejecuciones desde 1976.
«No tengo miedo de morir. Me den o no clemencia, me siento en paz», indicó Pike en una carta enviada el lunes a NBC después de que Lee rechazara el último intento de clemencia de sus abogados, que pidieron al más alto tribunal del país que detenga la ejecución basándose, entre otros argumentos, en su trastorno de estrés postraumático derivado de los abusos físicos y sexuales que sufrió desde su infancia.
Aseguró además en la carta que sólo está «nerviosa por el proceso» de la inyección letal.
«No creo que alguien deba matarme para enseñarme que matar a alguien está mal», señaló además a NBC.
El crimen que sentenció su vida
Pike fue condenada a muerte en 1996 por el asesinato de Colleen Slemmer, cometido un año antes en una zona apartada del campus agrícola de la Universidad de Tennessee. Tenía 18 años cuando ocurrió el crimen y actuó junto a su novio, Tadaryl Shipp, y otro joven.
Slemmer fue sometida a una prolongada agresión antes de ser asesinada. Según el expediente del caso, la torturaron y cortaron con un cortador de caja, le tallaron un pentagrama en el pecho y le arrancaron un fragmento del cráneo.
De los tres implicados, Pike fue la única condenada a muerte. Shipp tenía 17 años cuando ocurrió el asesinato y no podía ser condenado a la pena capital; recibió cadena perpetua.
Clemencia rechazada
Después de casi tres décadas de recursos judiciales, a Pike le quedan pocas vías para evitar la ejecución. Tennessee mantiene la fecha fijada y, si no hay una intervención de última hora, se convertirá en la primera mujer ejecutada por el estado en más de dos siglos.
Una de sus últimas posibilidades se cerró este lunes. El gobernador de Tennessee, Bill Lee, rechazó conmutar la pena capital por cadena perpetua, como habían solicitado los abogados de Pike.
“Tras considerar detenidamente la solicitud de clemencia de Christa Gail Pike y revisar exhaustivamente el caso, mantengo la sentencia del estado de Tennessee y no tengo previsto intervenir”, comunicó el gobernador.
La defensa cuestionó la decisión y sostuvo que siguen pendientes “cuestiones fundamentales sobre el protocolo de ejecución de Tennessee”. También volvió a poner el foco en la edad de Pike cuando ocurrió el asesinato: tenía 18 años.
«Recorro esta ejecución todos los días en mi corazón», señaló en una grabación de audio sin editar, compartida por sus abogados al New York Times.
«Pase lo que pase el 30 de septiembre, este ya no será mi infierno», afirmó al diario.
El Times destaca que algunos expertos cuestionan si sería sentenciada de esta manera hoy ya que el abuso que sufrió en su infancia no se presentó durante el juicio, tema que ahora defensores piden a los jueces y jurados que consideren en la sentencia.
La madre de Colleen, May Martínez, que reside en Florida, hace lo posible por estar presente en la ejecución de Pike y lamenta que nadie se acuerde ya de su hija, de la que dijo era generosa, le gustaban los juegos de bolos y de computadora.
Un caso excepcional
Durante su estancia en aislamiento en el corredor de la muerte, Pike fue diagnosticada con trastorno bipolar y trastorno de estrés postraumático, que, según sus abogados, contribuyeron a su estado mental durante el asesinato y no fueron presentados ante el tribunal en la fase de sentencia.
Sus abogados también han alegado que sufrió abusos sexuales y físicos desde su infancia.
Gaile Owens también estuvo en el corredor de la muerte en Tennessee, pero no tuvo contacto con Pike, y en 2010 el gobernador Phil Bredesen cambió su sentencia a cadena perpetua.
De acuerdo con medios locales, Pike rechazó tener una comida especial, que conceden a todo recluso previo a ser ejecutado. No obstante, sí pidió a las autoridades tener guardias femeninas cuando sea trasladada desde la prisión a la cercana institución de máxima seguridad, dentro de las 24 horas previas a su ejecución y un equipo de ejecución también de mujeres.
Entre 1973 y diciembre de 2025 se impusieron 179 nuevas condenas a muerte a mujeres, el mayor número en California (28), seguida de Texas (19), según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte. Las mujeres representan alrededor del 2 % de las personas condenadas a muerte desde 1976.
La primera mujer ejecutada fue Jane Champion, ahorcada durante la época colonial, mientras que la primera mujer ejecutada por el Gobierno federal fue Mary Surratt, ahorcada en 1865 por su participación en la conspiración para asesinar al presidente Abraham Lincoln.
Mientras que Amnistía Internacional lleva a cabo una campaña de recaudación de firmas para pedir al gobernador del estado, Bill Lee, que detenga la ejecución y le otorgue un indulto.



