Luis Galeano culpa a Ortega y Murillo por las dificultades que enfrentan los exiliados

En sus primeras declaraciones tras recuperar la libertad, el periodista nicaragüense Luis Galeano responsabilizó a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo del exilio que acabó llevándolo a una cárcel migratoria en Estados Unidos: «Todo lo malo que nos pase en el exilio es culpa de Rosario Murillo y Daniel Ortega», señaló. Aseguró, además, que la detención no ha quebrado su decisión de seguir haciendo periodismo y denunciando al régimen.

Galeano reapareció este sábado en su programa Café con Voz, horas después de recuperar la libertad tras permanecer 12 días bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el centro de detención Krome North, en Miami, Florida.

«Esto que pasó no me debilitó, no amainó mi ímpetu; por el contrario, vengo con más fuerza y determinación, con más propósito» afirmó el periodista al iniciar su regreso al programa.

Galeano sostuvo que su situación migratoria es una consecuencia directa del exilio que tuvo que asumir junto a su familia debido a la persecución de la dictadura Ortega-Murillo.

«Lo que me pasó en los Estados Unidos, donde estaba trabajando, ganándome la vida, fue porque la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo me obligó junto a mi familia a un exilio forzado», recriminó.

El periodista también responsabilizó a Ortega y Murillo por las dificultades que enfrentan los nicaragüenses que han tenido que abandonar el país y viven en diferentes lugares del mundo.

«Cada cosa mala que nos ocurre a los migrantes que andamos por el mundo, rodando, es responsabilidad de Rosario Murillo y Daniel Ortega», sostuvo.

«Todos los nicaragüenses que estamos aquí después del 2018 o en cualquier país después del 2018, que atraviesan dormir en las calles, no tener dónde vivir, dónde comer, un estatus migratorio… es culpa de Rosario Murillo y Daniel Ortega, no nos equivoquemos», enfatizó.

«El periodismo independiente no se rinde»

Durante su regreso a Café con Voz, Galeano reafirmó además su compromiso con el periodismo independiente y aseguró que su detención no cambió su determinación de continuar denunciando la situación de Nicaragua.

“El periodismo independiente somos el bastión más fuerte, el bastión más difícil de quebrar, que no se rinde y que no se va a rendir”, afirmó durante la emisión, en la que también agradeció el respaldo del gremio periodístico tras conocerse su detención. Galeano fue arrestado por agentes del ICE el 14 de septiembre, mientras cumplía una jornada de trabajo en Orlando.

El programa continuó durante su ausencia bajo la conducción de su esposa, Deykel Santamaría, a quien Galeano agradeció por mantenerlo al aire mientras permanecía detenido.

El periodista también destacó el acompañamiento que recibió durante los días bajo custodia migratoria, especialmente de monseñor Silvio Báez, a quien describió como su pastor, amigo y guía espiritual.

Galeano reveló que Báez fue la única persona a la que las autoridades permitieron ingresar al centro de detención para visitarlo. Según contó, el obispo pudo abrazarlo y transmitirle el respaldo que estaba recibiendo desde Nicaragua y otros lugares.

«Fue el único que pudo entrar al centro de detención y pudo abrazarme para decirme: “No tenés idea de cómo la gente está pidiendo por vos», relató.

Galeano no reprochó a las autoridades estadounidenses su detención. La definió como un error derivado de un exilio que, recordó, no eligió, pero que finalmente fue subsanado. «No fue fácil. Una hora, un minuto, el tiempo mínimo que sea que esté detenido debe considerarse como una eternidad. Se cometió un error conmigo y ese error ha sido subsanado en este país donde funcionan las leyes».

Destacó que durante los 12 días que permaneció bajo custodia del ICE pudo comunicarse con su abogado y se respetaron sus derechos. Al relatar esa experiencia, marcó una diferencia con Nicaragua bajo la dictadura de Ortega y Murillo. Según dijo, las garantías que tuvo durante su detención en Estados Unidos no las habría tenido de haber caído preso en Nicaragua, donde quienes han sido llevados a la cárceles por represalia política no se les ha permitido siquiera una llamada a su familia ni el derecho a la defensa.

«A mí no me torturaron como me hubiesen torturado en Nicaragua», afirmó.

Tras ser detenido, Galeano fue trasladado al centro Krome Miami North, donde en la madrugada del sábado fue puesto en libertad.

El periodista recuperó la libertad después del pago de una fianza de 10.000 dólares, pero su proceso migratorio en Estados Unidos continúa abierto.

Galeano extendió su mensaje a los gobiernos de los países que han acogido a nicaragüenses en el exilio y les pidió protección, no solo para los periodistas, sino para todos los desterrados.