
Elvia Flores y sus dos hijas llevan 18 meses de secuestradas “por órdenes directas de Ortega”, la CIDH exige que se informe
Elvia Junieth Flores Castillo y una de sus hijas llevan 18 meses desaparecidas después de que agentes de la Policía las interceptaran y “raptaran por órdenes directas” de Daniel Ortega, según la denuncia presentada ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). La otra hija, de ocho años, permanecería “en cautiverio” bajo control de agentes estatales.
La CIDH otorgó medidas cautelares a Flores Castillo y sus dos hijas y exigió al Estado nicaragüense informar dónde están, aclarar si permanecen bajo custodia de las autoridades y, en ese caso, informar sobre el lugar y las condiciones en las que se encuentran.
El pronunciamiento de la CIDH llega un año y medio después de que se perdiera el rastro de Flores Castillo y su hija adolescente: el 21 de marzo de 2025 policías las interceptaron y se las llevaron con rumbo desconocido. Desde entonces, la familia no ha podido comunicarse con ellas ni ha recibido información que permita establecer su paradero.
El caso toca directamente a Daniel Ortega. Flores Castillo es la mujer que denunció públicamente en 2017 que el veterano dictador sandinista había abusado sexualmente de ella cuando tenía 15 años.
La solicitud presentada ante la CIDH atribuye directamente a Ortega la orden para secuestrar a Flores Castillo y a su hija. “La parte solicitante indicó que la beneficiaria E.J.F.C. y su hija C.M.F. se encuentran con paradero desconocido desde el 21 de marzo de 2025, cuando fueron interceptadas y ‘raptadas’ por oficiales de la Policía Nacional, por órdenes directas del presidente de Nicaragua”, señala la Comisión en la resolución de medidas cautelares divulgada este jueves 24 de septiembre.
Tras evaluar el caso, la CIDH determinó que existen elementos suficientes para considerar que la mujer y sus dos hijas se encuentran en una situación de gravedad y urgencia, con riesgo de sufrir un daño irreparable en sus derechos a la vida y la integridad personal.
Una niña de ocho años “en cautiverio”
La denuncia señala que la hija menor de Flores Castillo, actualmente de ocho años, también es víctima del régimen. Según los denunciantes, la niña permanece “en cautiverio” y “bajo el dominio y control de agentes estatales” desde la desaparición de su madre y su hermana.
Los familiares no han podido mantener comunicación con ella y desconocen las condiciones en las que se encuentra.
El Estado nicaragüense tampoco proporcionó a la CIDH información que permitiera obtener información sobre la situación de las tres.
Ante ese silencio, la Comisión pidió al Estado adoptar las medidas necesarias para proteger la vida y la integridad de Flores Castillo y sus hijas y, sobre todo, determinar su situación y paradero.
El organismo también pidió garantizar que puedan mantener contacto con sus familiares y representantes legales e informar sobre las acciones adoptadas para investigar los hechos que dieron origen a las medidas cautelares.
Elvia Flores y la denuncia por abuso sexual contra Ortega
Según la denuncia de su familia recogida por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Daniel Ortega inició en 2005 una relación con Elvia Junieth Flores Castillo, cuando ella tenía 15 años.
Años después, en 2011, Elvia tuvo una hija que, de acuerdo con los peticionarios ante el organismo, sería hija biológica del dictador. Durante años fueron sus familiares quienes denunciaron el caso. Su hermano Santos Sebastián Flores Castillo acudió a organizaciones de derechos humanos y dirigió comunicaciones a la Presidencia para denunciar la relación de Ortega con su hermana. Terminó preso.
La familia sostiene que a partir de entonces comenzó una cadena de amenazas, hostigamiento y persecución. Elvia terminó rompiendo públicamente el silencio en noviembre de 2017. Durante una conferencia de prensa de sus hermanos en Miami, intervino por teléfono y se identificó como víctima de Ortega. “Yo soy la principal víctima por abuso de poder del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra; ha destruido a mi familia, me ha destruido a mí”, declaró.
Para entonces, Santos Flores llevaba años en prisión. Fue condenado en 2013 a 15 años por violación agravada, en un proceso que su familia denunció ante el sistema interamericano como una represalia por haber señalado a Ortega. Murió bajo custodia del Estado en noviembre de 2021.
La historia de Elvia volvió al espacio público en marzo de 2025. Ella y sus dos hijas desaparecieron y desde entonces su familia reclama conocer dónde están.



