El presidente de Paraguay pide a Trump actuar por Nicaragua: “Necesitamos trabajar para que vuelva la democracia”

El presidente de Paraguay, Santiago Peña, colocó la crisis política de Nicaragua bajo la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo como una de las principales preocupaciones del Escudo de las Américas ante el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Durante una reunión cara a cara celebrada este martes en Nueva York al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Peña instó al mandatario estadounidense a unir acciones para lograr la democratización del país centroamericano, así como de Venezuela y Cuba.

El intercambio se produjo durante el encuentro de líderes latinoamericanos del denominado “Escudo de las Américas”, el foro regional impulsado por Washington para coordinar esfuerzos en materia de seguridad, narcotráfico y combate al crimen organizado.

Al dirigirse a Trump, el gobernante paraguayo reconoció los recientes movimientos geopolíticos en la región, pero enfatizó que la agenda democratizadora en el hemisferio debe continuar con firmeza.

“Usted tiene un gran equipo, tiene un gran Secretario de Estado y hay mucho que podemos lograr. Tenemos nuestras propias preocupaciones y hay preocupaciones mutuas que queremos trabajar juntos”, dijo Peña mirando a la cara al presidente estadounidense.

Peña recordó la operación del pasado 3 de enero en Caracas para detener al dictador Nicolás Maduro y fue tajante sobre el paso siguiente: “Necesitamos seguir trabajando y asegurarnos de que haya democracia nuevamente en Venezuela; lo mismo pasa en Nicaragua y espero que podamos ver a una Cuba libre en nuestra generación”.

Del diálogo con Trump al podio de la ONU

La petición a Trump tuvo un segundo capítulo este miércoles, cuando Santiago Peña pronunció su discurso oficial ante el plenario de la Asamblea General de la ONU. En su alocución, el mandatario paraguayo exigió apoyo internacional para devolver la institucionalidad democrática a las naciones sometidas por regímenes autoritarios.

“Pido a todos mis hermanos latinoamericanos, pero también a las Naciones Unidas: unámonos para ayudar a que Venezuela (…) tenga un Gobierno democrático”, manifestó Peña. Acto seguido, remarcó que el mandato de libertad no es exclusivo para el territorio venezolano: “Lo que vale para Venezuela vale quizás con más fuerza para Nicaragua, Cuba y Haití”.

“Traigamos luz a esos pueblos hermanos, porque donde hay elecciones libres hay esperanzas. No tenemos que quedarnos en el discurso, tenemos que actuar”, sentenció el presidente paraguayo, subrayando que estos países “han vivido demasiado tiempo en la oscuridad del autoritarismo, de la violencia, de la tristeza”.

Asimismo, hizo un llamado de corresponsabilidad a los países del continente, instándolos a involucrarse activamente en la búsqueda de soluciones a las crisis locales sin «esperar a que Estados Unidos o alguna otra potencia» las resuelva de manera unánime.

La postura de Peña cobra particular relevancia en la coyuntura geopolítica actual, pues Paraguay ha sido una de las naciones promotoras de la resolución que se aprobó este miércoles en el Consejo Permanente de la OEA para convocar, el próximo 2 de octubre, la reunión de cancilleres que debatirá sanciones financieras y restricciones de viaje contra la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.