
La sequía por El Niño afecta a 1,32 millones de nicaragüenses en medio del silencio y la inacción del régimen
La sequía afecta a 37 municipios de Nicaragua donde viven 1,32 millones de personas, mientras productores de Chinandega, León y Managua reportan pérdidas de cultivos de maíz y frijol en la primera siembra del año. La situación se agrava por el impacto global, particularmente en Centroamérica, del fenómeno de El Niño.
La ONU ha advertido que El Niño será muy fuerte, con más sequías, inundaciones y calor extremo hasta el 2027. Este es un fenómeno climático puede alterar las lluvias y las temperaturas a miles de kilómetros del Pacífico tropical. Este año se produce en un contexto de un mar más cálido debido al calentamiento global.
La directora regional del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas (PMA), Lena Savelli, advierte que El Niño es un fenómeno global que puede impactar a 49 millones de personas adicionales que van a sufrir la inseguridad alimentaria.
En el caso de Latinoamérica y El Caribe, 16 millones de personas más van a sentir inseguridad alimentaria aguda como consecuencia del fenómeno de El Niño. En Nicaragua, las autoridades no han informado el impacto que está teniendo o podría tener el fenómeno principalmente en el Pacífico del país.
Ante este escenario, Ciudadanos por la Libertad (CxL) reclamó al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo un plan de emergencia para enfrentar el impacto sobre la producción agropecuaria.
El partido opositor, que opera desde el exilio, advirtió este viernes que la situación puede agravarse ante las previsiones de un fenómeno de El Niño “muy fuerte y prolongado” hasta los primeros meses de 2027, que para Nicaragua supondría sequía y condiciones aún más severas en el Corredor Seco.
Según CxL, las lluvias en esa zona estuvieron entre un 45 % y un 65 % por debajo de los promedios históricos, con déficits de hasta el 70 % en algunos puntos. El partido atribuyó estas estimaciones a un especialista en monitoreo climático, al que no identificó en su declaración.
“En contraste con países igualmente afectados que han tomado medidas al respecto, la dictadura ha mostrado su habitual indiferencia ante las necesidades urgentes de la población y su inacción para mitigar el enorme riesgo de daños a la producción, las exportaciones y los ingresos de miles de familias nicaragüenses”, señaló CxL.
Pérdidas de maíz y frijol
El partido aseguró que productores de Chinandega, León y Managua, en el Pacífico de Nicaragua, reportan pérdidas totales de maíz y frijol en la primera siembra del año, aunque no precisó la extensión de las áreas afectadas ni ofreció una estimación económica de los daños.
CxL cuestionó que el régimen no haya actualizado las estadísticas sobre la evolución de las cosechas ni presentado a la población un plan de contingencia ante las posibles pérdidas en el sector agropecuario.
También reprochó que hasta ahora no se haya declarado una emergencia ni creado fondos de asistencia para atender a los productores afectados.
El impacto de una sequía prolongada puede tener especial peso en una economía donde el sector agropecuario representa el 16,5 % del producto interno bruto (PIB) y genera el 35 % de las exportaciones totales, según datos del Banco Central citados por el partido.
CxL cuestiona la falta de información
La organización opositora sostiene que Nicaragua enfrenta además mayores dificultades para evaluar de manera independiente el impacto de la sequía tras la salida de organismos y organizaciones que trabajaban en el país.
“A eso se suma que la expulsión de la FAO y el cierre de cientos de organizaciones dejaron al país fuera de la evaluación independiente que sí está midiendo y evaluando el daño en Guatemala, Honduras y El Salvador”, afirmó.
CxL considera que la falta de información actualizada sobre las cosechas dificulta dimensionar el alcance de las pérdidas y anticipar sus posibles efectos sobre la disponibilidad y los precios de los alimentos.
El partido pidió a organismos internacionales y a los países vecinos prestar atención a la situación y ejercer presión para que se adopten medidas que reduzcan el impacto de la sequía.
Según CxL, una respuesta tardía podría afectar no solo a los productores y a miles de familias nicaragüenses, sino también tener consecuencias sobre el abastecimiento de alimentos en Centroamérica.
CxL, coordinado por el dirigente opositor y econosmista Juan Sebastián Chamorro, fue ilegalizado por las autoridades nicaragüenses en 2021, en el contexto de las elecciones generales de noviembre de ese año, y actualmente desarrolla sus actividades desde el exilio.



