Del desalojo policial a la “renuncia por salud”: El régimen formaliza la salida de Alba Luz Ramos de la Corte Suprema

Casi tres años después de haber sido desalojada bajo custodia policial de su despacho en la Corte Suprema de Justicia (CSJ), el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo formalizó la salida de Alba Luz Ramos, vía renuncia. La Asamblea Nacional aceptó una carta en la que la magistrada atribuye su renuncia a razones de salud y solicita acogerse a la jubilación.

La certificación, publicada este viernes 28 de agosto en La Gaceta, Diario Oficial, indica que la Junta Directiva de la Asamblea conoció la “renuncia inmediata” de Ramos durante una reunión celebrada a las siete de la mañana del 27 de agosto.

“Una vez revisada y leída la solicitud, la Junta Directiva de la Asamblea Nacional acordó aceptar la referida renuncia”, establece el documento firmado por la primera secretaria del Parlamento, Loria Raquel Dixon Brautigam.

Ramos, de 77 años, presenta su salida como una decisión personal, a pesar que en los últimos años fue apartada de su cargo y funciones por el Régimen Ortega-Murillo.

En la carta dirigida a Gustavo Porras, presidente de la Asamblea Nacional, Ramos asegura que renuncia a los cargos de “magistrada y presidenta” de la Corte Suprema de Justicia después de una extensa trayectoria en la institución.

“Después de tantos años de servicio, y atendiendo únicamente a razones de salud que hoy requieren de mi tiempo y cuidado, considero que ha llegado el momento de concluir mis responsabilidades institucionales y acogerme a mi jubilación y mi familia”, expuso la expresidente de la CSJ en la misiva.

La carta no precisa qué problemas de salud padece ni menciona las circunstancias en las que fue apartada del Poder Judicial en octubre de 2023, cuando Rosario Murillo ordenó al comisionado en retiro Horario Rocha mantenerla en custodia.

Una renuncia anunciada desde 2023

La formalización de su salida ocurre dos años y diez meses después de que Ramos fuera destituida de facto. La mañana del 24 de octubre de 2023, policías al mando del asesor presidencial para asuntos de seguridad, Horacio Rocha, la retiraron de su oficina en la sede de la Corte Suprema, en Managua.

Un trabajador de la institución relató entonces a DESPACHO 505 que Ramos recorrió cabizbaja los pasillos mientras los agentes le gritaban que caminara más rápido. La escena fue descrita como “muy humillante y tensa”.

Los policías cerraron su oficina y no le permitieron llevarse siquiera los retratos y otros objetos que conservaba sobre su escritorio. Desde ese día no volvió a ejercer públicamente como presidenta de la Corte.

Tras su caída, Marvin Aguilar García comenzó a ejercer como presidente en funciones del Poder Judicial.

El inicio de la purga judicial

El desalojo de Alba Luz Ramos marcó el comienzo de una purga que alcanzó a magistrados, jueces, defensores públicos, secretarios judiciales, asistentes y trabajadores administrativos vinculados a su círculo de confianza.

Más de 1.500 funcionarios fueron despedidos o destituidos del sistema judicial desde octubre de 2023, según documentó el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua de Naciones Unidas. La depuración permitió al régimen consolidar todavía más su control político sobre los tribunales.

Durante casi tres años, la dictadura guardó silencio sobre la situación de Ramos. En mayo pasado, los medios oficialistas difundieron una carta atribuida a la magistrada en la que negó encontrarse detenida, rechazó que sus familiares hubieran sido investigados y reafirmó su lealtad al régimen. El documento no estaba firmado y Ramos no apareció públicamente para confirmar su autoría.

En su renuncia ahora publicada por La Gaceta, la antigua presidenta de la Corte tampoco cuestiona la forma en que fue apartada. Por el contrario, agradece a los dirigentes del régimen y expresa sus deseos de que continúe el actual sistema político.

“Aunque concluye mi ejercicio en el cargo, permanecerán intactos mi afecto, respeto y gratitud hacia nuestros dirigentes, así como mis mejores deseos para la continuidad del fortalecimiento de nuestro modelo de gobierno”, afirmó.