Murillo lanza amenazas y conjuros contra los opositores: «¡Vade retro espantapájaros! … No se atrevan a seguir»

Rosario Murillo escaló su carga de insultos contra los opositores nicaragüenses con un desahogo telefónico en el que mezcló insultos, amenazas, oraciones y hasta conjuros. La codictadora llamó «espantapájaros», «cartuchos quemados y vencidos», «agentes del mal» y «cortesanos de la miseria» a quienes cabildean por el restablecimiento del espacio cívico en Nicaragua, antes de lanzarles una advertencia: «No se equivoquen y no se atrevan».

Es el segundo día consecutivo que Murillo inicia su intervención del mediodía con ataques a la oposición. El miércoles, horas después de que 29 países aprobaran en la OEA la convocatoria urgente de cancilleres para abordar la deriva autoritaria de Nicaragua, no pudo ocultar su ira y aunque aseguró que los opositores «no son nadie» y carecen de incidencia no se contuvo. Este jueves volvió a referirse a ellos.

Murillo recurrió esta vez recurrió hasta a viejas dinámicas infantiles para manifestar rechazo y -según se interpreta- contrarrestar el mal.

«Sin moverme, sin reÍrme, en un pie, en una mano; torbellino, caballete. Adelante y atrás, atrás y adelante, media vuelta y la vuelta entera. Atrás, ¡vade retro, cachivaches y rueda fortuna! ¡Vade retro, espantapájaros!», recitó durante su intervención en cadena de medios oficialistas.

«Van para atrás agentes del mal»

La codictadora insistió en presentar a los opositores como figuras derrotadas y sin respaldo. «Van para atrás, van para atrás, porque son los agentes del mal», reprendió como evocando una especie de exorcismo.

También los acusó de buscar apoyo internacional con la esperanza de ser tomados en cuenta.

«No pueden cansarse de andar pidiendo, rodando fortuna, apostando a que alguien alguna vez pueda tomarlos en serio, lo cual, por supuesto, no sucederá», desafió en un intento más por transmitir que el régimen que lidera junto al dictador Daniel Ortega no ve riesgo en las acciones que se están impulsando a nivel internacional luego de que este anunciara en plaza pública que en Nicaragua no volverán haber elecciones y diera la orden de poner en marcha un proceso de consulta para reformar la Constitución para anular la elección por competencia electoral y en su lugar crear un modelo de Presidencia con periodos más largos y con carácter renovable.

Los ataques de Murillo han subido de tono ante la creciente presión internacional sobre el régimen. La resolución aprobada por el Consejo Permanente de la OEA abre la puerta a que los ministros de Relaciones Exteriores del continente examinen posibles acciones ante la eliminación de las elecciones y el cierre de los espacios de participación política en Nicaragua.

Ataca a opositores

Murillo no mencionó directamente la votación ni a los países que respaldaron la convocatoria. Sus ataques se han dirigido contra los opositores que han cabildeado para que la comunidad internacional acuerde mecanismos que propicien un retorno a la democracia en el país.

Aunque insiste en que carecen de relevancia no ha podido ocultar su malestar. Este jueves también los relegó al «basurero de la historia», los calificó de «cortesanos de la miseria» y cuestionó sus intentos por ganar visibilidad. «Esas crecientes ansias, esa avidez de figurar como sea y por donde sea», señaló.

El discurso pasó después de las descalificaciones a las invocaciones religiosas. Murillo aseguró que el régimen cuenta con «la fuerza de un Dios que bendice nuestros pasos» y dijo elevar oraciones por los adversarios contra los que descargó ofensas.

“A ellos y por ellos elevamos nuestras oraciones”, afirmó.

La intervención terminó con una amenaza: «No se equivoquen y no se atrevan a seguir en un escenario donde lo único, lo único que pueden generar es burla», advirtió Murillo, antes de comenzar a recitar los avances de su gestión comenzando por la serie de «consultas» al proyecto de reforma constitucional diseñado para acabar con la alternancia de poder mediante el voto popular.