El chavismo y la oposición abren negociación en Caracas bajo el tutelaje de EE.UU. para la transición democrática

Siete meses después de la captura de Nicolás Maduro, el chavismo y un grupo de la oposición venezolana se sentaron cara a cara en la base aérea La Carlota de Caracas para iniciar un histórico ciclo de negociaciones bajo la directa tutela de Estados Unidos. En sesión permanente hasta el próximo 12 de agosto, la mesa reúne a la cúpula del régimen con la delegación de la Asamblea Nacional de 2015 —depositaria de los activos en el exterior y las “llaves” para el alivio de sanciones— en un intento por recomponer el sistema electoral y judicial, y sellar la hoja de ruta hacia una transición democrática definitiva en Venezuela.

“En el primer ciclo de trabajo estaremos en sesión permanente hasta el día miércoles 12 de agosto y se definirá la continuidad de la plenaria, tomando en consideración la prioridad que tiene este proceso para el bienestar de los venezolanos y venezolanas”, señalaron ambas delegaciones en un comunicado conjunto publicado este jueves.

Asimismo, las partes suscribieron los principios de respeto a la soberanía nacional, negociación de buena fe y búsqueda de beneficios para Venezuela, solución política, pacífica, democrática y constitucional, reconocimiento y respeto entre las partes, igualdad política y trato paritario en la mesa.

También acordaron el cumplimiento verificable de los compromisos, protección de los derechos humanos y políticos de “todas las fuerzas”.

“Se acordó informar oportunamente a todo el país los avances alcanzados en estas conversaciones”, añadieron las partes.

Las delegaciones se encontraron este jueves cara a cara en la base aérea La Carlota de Caracas, luego de que el pasado fin de semana comenzaran el proceso de diálogo a través de una llamada telefónica entre Jorge Rodríguez, jefe negociador del chavismo y presidente del Parlamento, y la exdiputada Dinorah Figuera, quien defiende la vigencia del Parlamento electo en 2015.

Por qué la Asamblea de 2015 y no María Corina Machado

La Asamblea Nacional electa en 2015 fue el último parlamento venezolano donde la oposición obtuvo una mayoría calificada aplastante. Aunque su período constitucional terminó formalmente, la oposición mayoritaria y gran parte de la comunidad internacional (liderada por Estados Unidos) no reconocieron los procesos electorales legislativos posteriores organizados por el chavismo.

Los tribunales internacionales y el gobierno estadounidense le otorgaron a esta Asamblea de 2015 la potestad legal para administrar y proteger los activos de Venezuela en el extranjero, tales como la refinería Citgo Petroleum en Estados Unidos, cuentas bancarias congeladas y las reservas de oro en el Banco de Inglaterra.

Al controlar estos valiosos recursos financieros externos, la delegación de 2015 posee la capacidad legal y la “llave” institucional para destrabar fondos, reestructurar deudas o aceptar modificaciones en las sanciones económicas, algo que el chavismo necesita con urgencia.

La exdiputada Dinorah Figuera llegó el miércoles a Venezuela y reiteró a la prensa local que en la negociación se abordarán temas como la recomposición del Consejo Nacional Electoral (CNE) —actualmente controlado por el chavismo— para que sea “creíble y confiable”, la reinstitucionalización del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y la “garantía de tener unos derechos políticos y civiles garantizados”.

Tanto María Corina Machado como Edmundo González emitieron un comunicado conjunto aclarando que no formaron parte del diseño de esta iniciativa ni integran el panel negociador, pero enfatizaron que no serán un obstáculo para ningún proceso que logre avances reales y verificables para el país.

Analistas internacionales señalan que la decisión de sentar a la Asamblea de 2015 es una estrategia impulsada por el Departamento de Estado liderado por Marco Rubio para manejar la transición desde un plano puramente institucional, dejando a Machado libre de la militancia partidista inmediata de la mesa.

Machado y González Urrutia se han reunido formalmente con los partidos de la Plataforma Unitaria Democrática para revisar el contenido de la agenda. Aunque Dinorah Figuera lidera la ejecución técnica y política en Caracas, la dirigencia reconoce que Machado representa el liderazgo de masas fundamental cuya aprobación será necesaria para la validación de cualquier acuerdo macro orientado a la transición definitiva.

El tutelaje estadounidense

El Gobierno de Estados Unidos aplaudió el inicio de estas conversaciones entre el régimen chavista y un grupo opositor, un diálogo que definió como una “oportunidad única” para la reconciliación y la transición en el país suramericano.

“Aplaudimos los esfuerzos por atender las necesidades urgentes de los afectados por los terremotos del 24 de junio, ampliar las libertades políticas y promover un futuro más estable y próspero para el pueblo venezolano”, señaló el Departamento de Estado en un comunicado.

El plan estadounidense tras la captura de Nicolás Maduro en enero, se estructura en tres etapas: estabilización, recuperación económica y transición democrática. Actualmente se ejecuta la última fase en las mesas de La Carlota, enfocada en la recomposición del Consejo Nacional Electoral y el Poder Judicial, y la restitución de derechos para garantizar elecciones libres.

(Con información de EFE).