El régimen arremete contra la Unión Europea: injerencistas, colonialistas… «no somos vasallos de nadie»

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo reaccionó furioso a la condena de la Unión Europea por la abolición de las elecciones en Nicaragua. En un comunicado, la dictadura acusó al bloque europeo de actuar con una «mentalidad colonial» y calificó sus críticas de «injerencistas» e «imperialistas».

La nota, titulada «No somos súbditos» y suscrita por el Ministerio de Relaciones Exteriores, rechaza la posición adoptada por la Unión Europea, que cuestionó la decisión anunciada por Ortega de eliminar las elecciones y advirtió que esa medida supone el abandono definitivo de la democracia en Nicaragua.

«El Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de Nicaragua acusa recibo de un pronunciamiento más de la Unión Europea, que consideramos injerencista, imperialista, y propio de una mentalidad y prácticas ancladas en un pasado colonial», sostiene el comunicado oficial.

La Cancillería también acusa al bloque europeo de mantener «intentos trasnochados de dominio» y afirma que sus posiciones responden a una visión de quienes «en algún momento, por catástrofes y aventuras históricas ambiciosas y sangrientas, se sentían dueños del mundo».

Defiende el nuevo modelo político

En su respuesta, el régimen sostiene que Nicaragua tiene el derecho de definir su propio sistema político e institucional sin aceptar cuestionamientos externos.

«Nicaragua es libre, toma sus propias decisiones sobre el ordenamiento institucional y escoge sus caminos y modelos para ejercer la democracia que tanta sangre ha costado», señala el documento.

Asimismo, sostiene que el país «no admite ese tipo de afirmaciones» sobre sus «procesos democráticos, dignos y triunfales», pese a que el anuncio de eliminar las elecciones ha sido ampliamente cuestionado por gobiernos y organismos internacionales, que consideran que la medida elimina el derecho de los ciudadanos a elegir libremente a sus gobernantes.

El comunicado concluye con un nuevo mensaje dirigido a la Unión Europea: «Les recordamos, por si acaso lo olvidan: no somos vasallos de nadie».

La UE condena y propone diálogo

La Unión Europea condenó la decisión del régimen de eliminar las elecciones en Nicaragua y advirtió que esa medida representa «el abandono definitivo de la democracia» en el país. En su pronunciamiento, el bloque comunitario afirmó que la reforma priva a los nicaragüenses del derecho a elegir libremente a sus gobernantes y profundiza el desmantelamiento del Estado de derecho.

Bruselas también instó al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo a revertir la medida y a restablecer las condiciones necesarias para la celebración de elecciones libres, transparentes y competitivas, al recordar que el respeto a los principios democráticos constituye un elemento esencial de las relaciones entre la Unión Europea y Nicaragua.

Además expresó que «sigue abierta al diálogo político con Nicaragua, a través de los canales diplomáticos adecuados, llevado a cabo de manera respetuosa y en cooperación con los actores regionales». Al pueblo de Nicaragua le reiteró su respaldo,

La declaración europea se suma a las condenas emitidas en los últimos días por Estados Unidos y por gobiernos de la región como Costa Rica, Guatemala, Panamá, Chile, Brasil, Bolivia y República Dominicana, que han rechazado el anuncio del régimen de eliminar las elecciones como mecanismo para elegir a las máximas autoridades del país.