Dictadura califica de «vasallas» y de «servidumbres vergonzosas» a República Dominicana por pedir elecciones libres en Nicaragua
La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo arremetió este miércoles contra el Gobierno de República Dominicana, luego de que ese país insistiera en la necesidad de celebrar elecciones libres, transparentes y con garantías democráticas en Nicaragua.
En un comunicado titulado «Los sonidos del silencio, el barullo de la indignidad», el régimen calificó de «vasallas» y «servidumbres vergonzosas» a las autoridades dominicanas que han cuestionado la ausencia de democracia en Nicaragua y rechazó cualquier señalamiento sobre la situación política del país.
El régimen ha reaccionado de manera virulenta contra los gobiernos que han criticado la represión, la persecución política y el desmantelamiento de las instituciones democráticas en Nicaragua.
Acusa de «vasallaje» a autoridades dominicanas
En el texto, la dictadura afirma que resulta «increíble» que un pueblo que sufrió «dictaduras, invasiones e intervenciones imperiales» tenga «voces vasallas» instaladas en sus «máximas instituciones». Sin mencionar por nombre a funcionarios dominicanos, y que representan una «deshonrosa conducta».
El régimen intentó matizar su ataque contra las autoridades dominicanas, al asegurar que los ciudadanos «no tienen culpa» de las posiciones asumidas por quienes ejercen el poder político.
Asimismo, evocó la figura del combatiente dominicano Gregorio Urbano Gilbert, quien luchó junto a Augusto C. Sandino contra la intervención estadounidense en Nicaragua, como parte de un discurso que busca asociar las críticas internacionales con supuestas injerencias extranjeras.
República Dominicana pidió elecciones libres
La reacción del régimen ocurre después de que República Dominicana reiterara su postura a favor del restablecimiento de la democracia en Nicaragua, incluyendo la realización de elecciones libres, competitivas y observadas internacionalmente.
Desde la crisis sociopolítica iniciada en 2018, el Gobierno dominicano ha respaldado distintas iniciativas regionales e internacionales que demandan el respeto a los derechos humanos y el retorno del orden democrático en Nicaragua.
Sin embargo, la dictadura Ortega y Murillo recurrió a la confrontación, acusando a gobiernos críticos de actuar bajo intereses extranjeros y evitando referirse a las demandas sobre elecciones libres, separación de poderes y restitución de las garantías constitucionales.



