Panamá llama a consultas a su embajador en Nicaragua tras el anuncio de Ortega de abolir las elecciones

El Gobierno de Panamá llamó este martes a consultas a su embajador en Nicaragua, Eddy Davis Rodríguez, tras rechazar el anuncio del dictador Daniel Ortega de que en el país no volverán a celebrarse elecciones.

«Suprimir» un derecho «fundamental» como es el voto «representa un fuerte agravio» a los principios democráticos y «en respuesta a ese grave hecho, el Gobierno de Panamá ha convocado a consultas en la Ciudad de Panamá al embajador ante Nicaragua», informó la Cancillería panameña en un comunicado.

El gobierno de José Raúl Mulino es el segundo país centroamericano que manifiesta su preocupación frente al anuncio que anticipa la estocada a la democracia en Nicaragua, sellando la instauración de un modelo autoritario.

Su posicionamiento se produce además a tan solo horas de que Estados Unidos lanzara un llamado a sus socios a no quedarse de brazos cruzados frente a la escalada represiva y autoritaria de Ortega y Murillo quienes -dijo- pretenden continuar las relaciones con la comunidad internacional mientras vulnera y arrebata los derechos a los nicaragüenses.

Tras el anuncio de no volver a celebrar elecciones en Nicaragua que hizo el dictador el pasado 19 de julio para impedir que la oposición retome el poder, Washington señaló que la pretensión del régimen es la confirmación definitiva del carácter autoritario del régimen familiar que encabeza junto con su mujer, Rosario Murillo.

«La administración de Trump y la comunidad internacional no se quedarán de brazos cruzados mientras la dictadura de Murillo-Ortega intensifica la represión en el país y genera inestabilidad que amenaza la seguridad nacional de Estados Unidos», sentenció.

Panamá alineado con la democracia

En la nota emitida desde el Ministerio de Relaciones Exteriores, Panamá reafirmó «su compromiso con la democracia, el respeto al orden constitucional, las libertades fundamentales, el pluralismo político y la decisión soberana de los pueblos».

Asimismo, reivindicó el respeto a la voluntad popular, «expresada mediante elecciones libres, periódicas, transparentes y competitivas, es una condición esencial para la vigencia de la democracia».

En la nota, Panamá llamó a «respetar los derechos civiles y políticos, preservar la vía electoral y garantizar las condiciones necesarias para que todas las voces puedan participar libremente en la vida pública del país».

No obstante, el régimen no ha esperado para poner en marcha el plan de abolir las elecciones. Este mismo martes, la Asamblea Nacional anunció una serie de sesiones extraordinarias junto con el Consejo Supremo Electoral para ejecutar lo ordenado por el dictador.