ONU: Nicaragua es el único país aislado del sistema de DD.HH.; muerte de Brooklyn Rivera prueba patrón de represión
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, acusó este lunes al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo de mantenerse al margen del sistema internacional de derechos humanos y señaló la muerte bajo custodia del líder indígena miskito Brooklyn Rivera como una prueba del patrón represivo en el país y en particular contra las comunidades indígenas y afrodescendientes en Nicaragua.
Durante la actualización global ante el 61.º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, Türk afirmó que «Nicaragua se encuentra sola al no colaborar en absoluto con el sistema de derechos humanos», una de las críticas más severas dirigidas este año contra el régimen nicaragüense.
Agregó que el caso del líder indígena Brooklyn Rivera, quien permaneció en desaparición forzosa durante casi tres años y solo fue mostrado en fotografías cuando cayó en estado agónico, es la prueba más reciente de sus políticas represivas del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
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El alto cargo de la ONU consideró que el caso de Rivera revela «un patrón más amplio de violaciones contra las comunidades indígenas y afrodescendientes».
Nicaragua, totalmente aislado
El panorama descrito por Türk sitúa a Nicaragua como un caso excepcional dentro del sistema internacional: es el único país que no mantiene ningún tipo de cooperación con los mecanismos internacionales de derechos humanos, dijo.
Brooklyn Rivera Rivera, histórico dirigente indígena miskito y fundador del partido Yatama, fue detenido el 29 de septiembre de 2023 y permaneció bajo desaparición forzada hasta su muerte. Las autoridades mantuvieron en secreto su paradero durante durante todo este tiempo y solo informaron sobre su estado de salud cuando ya se encontraba gravemente enfermo.
Su fallecimiento fue confirmado el 31 de mayo de 2026. Diversos organismos internacionales habían advertido sobre el deterioro de su salud y exigido información sobre sus condiciones de detención.
Tras su muerte, la Oficina del Alto Comisionado de la ONU pidió una investigación pronta, exhaustiva e independiente.
El pronunciamiento del Alto Comisionado se suma a las reiteradas denuncias de organismos internacionales que han documentado detenciones arbitrarias, desnacionalizaciones, confiscaciones y restricciones a las libertades fundamentales en el país centroamericano.



