El papa se lanza contra la polarización en España y pide frenar los discursos divisorios
El papa León XIV inició este sábado su primera visita oficial a España con un discurso pronunciado en el Palacio Real de Madrid ante los reyes y las principales autoridades del país, en el cual instó a «abandonar las narrativas divisivas y polarizantes» y a «huir de los enfoques identitarios» que generan confrontación y «pueblan el mundo de fantasmas y enemigos».
El papa agradeció a España «su fidelidad al derecho internacional y al multilateralismo, que se traduce en un compromiso activo con la paz y la solidaridad entre los pueblos» y ha animado al país a «cultivar también en su interior el diálogo y la amistad social».
«Su propia historia sugiere que no es la cultura del enfrentamiento, sino la del encuentro, la que genera estabilidad y prosperidad», ha asegurado el pontífice en su primer discurso en España, pronunciado en el Palacio Real ante los reyes de España y las principales autoridades del país y el cuerpo diplomático.
El pontífice estadounidense criticó a quienes “ganan popularidad avivando el fuego de las polarizaciones”.
Aunque el jefe de la Iglesia católica no hizo mención directa a ninguna fuerza política, su pronunciamiento fue interpretado por analistas como una alusión a los discursos contra la migración irregular promovidos por sectores de la extrema derecha en España y Europa.
El viaje de León XIV
Aunque ya ha visitado en país en varias ocasiones, esta es la primera visita de Robert Prevost a España como papa.
Es una visita de seis días hasta el 12 de junio que, además de la capital, también le llevará a Barcelona y a las islas Canarias.
Después de la ceremonia de bienvenida, realizó el primer recorrido por el centro de Madrid en papamóvil.
Por la tarde irá a un centro de personas sin hogar y terminará por la noche en una vigilia con los jóvenes en un acto multitudinario que unirá la oración con actuaciones musicales y en el que se han inscrito más de 240.000 personas.
En su primer recorrido por el centro de la capital unas 130.000 personas, según ha informado la Delegación del Gobierno en Madrid, han salido a las calles para saludar al papa.
Mañana domingo será la primera misa en la que se espera la participación de más de un millón de personas.



