La CEN respalda al Papa sin los obispos desterrados: ¿prudencia o fractura en la Iglesia?

La Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) expresó un mensaje de respaldo al Papa León XIV y a su llamado a la paz en medio de un escenario internacional marcado por la guerra y los roces del pontífice con el presidente de Estados Unidos con Donald Trump.

El documento, emitido por el máximo órgano de la Iglesia católica en el país, no está firmado por su presidente, monseñor Carlos Enrique Herrera Gutiérrez, ni por los obispos desterrados en los últimos años por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, lo que levanta suspicacias sobre si la exclusión obedece a la prudencia para evitar represalias de la dictadura o una fractura interna.

El texto, fechado el 15 de abril en Managua, recoge la «cercanía y oración» de los obispos hacia el pontífice y retoma su exhortación a promover el perdón, el diálogo y la reconciliación como base de la convivencia. La declaración no hace referencia a actores políticos ni a conflictos específicos, sin embargo ocurre en un momento de tensión por los llamados del Papa a Trump. 

El mensaje está suscrito por el cardenal Leopoldo Brenes Solórzano, arzobispo de Managua y viceperesidente de la CEN; además de monseñor Jorge Solórzano, obispo de Granada; monseór Sócrates René Sándigo, obispo de León y señalado de ser cercado al régimen; monseor Marcial Humberto Guzmán Sobalvarro, obispo de Juigalpa; y monseñor Francisco José Tigerino Dávila, obispo de Bluefields.

Entre los ausentes figuran, además de monseñor Herrera, monseñor Rolando José Álvarez Lagos, obispo de Matagalpa y administrador apostólico de Estelí; monseór Silvio José Báez Ortega, obispo auxiliar de Managua; y monseñor Isidoro del Carmen Mora Ortega, obispo de Siuna, todos fuera del país como consecuencia de la persecución del régimen Ortega-Murillo contra los líderes religiosos críticos a las graves violaciones a los derechos humanos en el país.

El Vaticano mantiene a estos jerarcas como titulares de sus diócesis, pese a su salida forzada del país, sin embargo esta parte del episcopado que ejerce desde el exilio no ha sido incluida en el documento oficial bajo el sello del máximo órgano de la Iglesia nicaragüense.

El mensaje de la CEN se difunde en un contexto de restricciones a las actividades religiosas en Nicaragüa, que en los últimos años han incluido la prohibición de procesiones, vigilancia de celebraciones y la salida del país de miembros de la jerarquía católica, pero es una muestra de lealtad al sumo pontifice y de total respaldo a su postura frente a la guerra en Oriente Medio.

León XIV ha respondido de forma directa a las críticas del presidente de Estados Unidos que lo calificó de «débil» y avisado no tener miedo. «El Evangelio es claro» -dijo- obliga a la Iglesia a oponerse a la guerra. El pontífice subrayó que no actúa desde la política, sino desde un mandato moral de promover la paz, y aseguró que no teme a la Administración Trump ni a expresar su postura. Añadió que el presidente «no está entendiendo» el mensaje evangélico, e insistió en su llamado a construir puentes y evitar los conflictos.

Por su parte, Trump en vez de rebajar el choque, volvió a criticarlo y pidió que «alguien le diga» que Irán ha rmatado a miles de manifestantes y que no debe poseer armas nucleares. 

 El pontífice, nacido en Estados Unidos, se ha pronunciado en repetidas ocasiones contra la ofensiva de la Casa Blanca sobre Teherán de formas directas e indirectas y ha hecho reiterados pedidos de paz en la región. 

 La CEN respalda al Papa sin los obispos desterrados: ¿prudencia o fractura en la Iglesia?