Irlanda y Olesia, de la cárcel a la clandestinidad
Las presas políticas Irlanda Jeréz y Olesia Muñoz no pudieron regresar a sus hogares tras ser liberadas por la dictadura. Sus casas fueron saqueadas por paramilitares y en el caso de Olesia, su familia se encuentra exiliada. Otros excarcelados están siendo acosados por la Policía Orteguista.
El asedio yla persecución contra los presos políticos liberados por la dictadura de DanielOrtega han enviado a la clandestinidad a Irlanda Jerez y Olesia Muñoz, quienesno han podido regresar a sus casas, tres días después de haber salido de la cárcelde mujeres La Esperanza.
El pasado martes, horas antes de llegar a su casa ubicada en Managua, la vivienda de la comerciante Irlanda Jeréz fue invadida por unos 50 paramilitares, quienes golpearon a su esposo, saquearon la propiedad y agredieron a sus trabajadores.
LEA MÁS: Nairobi Olivas: “Nicaragua aún necesita ser liberada”
“No pudellegar a mi casa, la saquearon, la confiscaron y nos robaron todo. Me encuentroen un lugar de refugio gracias a la comunidad internacional y a personas enNicaragua”, revela la líder comerciante.
Luego depasar 329 en las cárceles de la dictadura, Jeréz sigue denunciando lapersecución del régimen contra su familia.
“Esto no esuna liberación. Daniel Ortega está poniendo una condición clara. Ha saqueadotodos los negocios de mi familia y nos ha secuestrado. Mis hijas se tuvieronque ir al exilio desde el año pasado y aunque me duele voy a seguir luchandopor una Nicaragua libre”, asegura.
OLESIA MUÑOZ, EN LA CALLE
Su familiaestá exiliada. Su casa fue saqueada y semidestruida el año pasado cuandoparamilitares llegaron a Niquinohomo, Masaya, según dice, para matarla. Elpasado martes Olesia Muñoz no tenía dónde ir tras salir de la cárcel, peroestaba convencida que regresar a su pueblo no era una opción.
“No teníapensado ir a Niquinohomo porque ellos desbarataron mi casa desde el día que meagarraron. Prácticamente ahorita no tengo dónde ir porque no tengo casa y mifamilia está refugiada”, confiesa.
La solidaridad y la amistad que desarrolló con Irlanda Jeréz ha hecho que permanezcan juntas desde que salieron de La Esperanza.
LEA MÁS: Hija de Eddy Montes: “La lucha no ha terminado”
“Decidíquedarme unos días con Irlanda. Ella iba recibirme en su casa, pero con lasituación que tuvo, pues buscamos refugio en casas de seguridad”, explica latenor y ferviente católica Olesia Muñoz, quien vivió 318 días de encierro pormanifestarse en contra del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
SIGUEN EN LA LUCHA
Aunquesiguen viviendo la persecución del régimen, las presas políticas Irlanda Jerézy Olesia Muñoz no cesan en su demanda de libertad, justicia y democracia.
Ambasreflejan la entereza de quienes a pesar de haber estado meses encerrados ysufriendo todo tipo de ataques en las cárceles del país, han salido a lascalles sin miedo a denunciar los vejámenes de la dictadura.
“No puedo ira mi casa tengo que cuidar mi vida porque no le voy a dar gusto a este hombre(Ortega) de que me quite la vida así por así. Mi familia está fuera del paísmpero yo me quedo y voy a seguir luchando hasta que Dios nos dé la victoria alpueblo de Nicaragua”, advierte Muñoz.



