Ortega coquetea con sector privado, propone continuar su modelo de Alianza
El dictador Daniel Ortega lanzó este domingo un “dardo envenenado” al sector privado de Nicaragua al proponerles reencontrarse con el modelo de Alianza y Consenso que su administración puso en marcha desde el 2007.
Según Ortega, la “gran unidad” con los empresarios permitió un crecimiento económico sostenido en Nicaragua, “sin poner condiciones políticas”, ya que centraron la alianza en temas concretos.
Sin embargo, este pacto con el sector privado fue cuestionado por diferentes sectores sociales del país, porque a cambio de concesiones fiscales para la empresa privada, Ortega impuso un régimen autoritario en Nicaragua.
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“Reencontrarnos con todos los sectores sociales y económicos, más allá que cada quien tenga su propio pensamiento político, su propia ideología, reencontrarnos para el bien de todos”, dijo el dictador en el acto de conmemoración de la muerte de Carlos Fonseca Amador.
PIDE UNIDAD AL GRAN CAPITAL
El mes pasado 21 de octubre, las Cámaras de Comercio y Servicio, y la de Industria de Nicaragua solicitaron a Ortega realizar una revisión profunda a la reforma fiscal vigente, argumentando pérdidas millonarias y de competitividad.
Incluso, los presidentes de ambas Cámaras, Carmen Hillesprandt y el Marcos Pierson, solicitaron a Ortega hacer ajuste en la normativa fiscal y “retomar el rumbo del crecimiento económico del país” y “la búsqueda de una propuesta tributaria que ayude a fomentar el crecimiento económico”.
En respuesta, Ortega recordó que desde el 2007 “hicimos esa gran unidad de la nación, con diferentes sectores económicos y sensibles del país, entonces, ahí se demostró que la unidad de todos, sin poner condiciones políticas”.
“Unidos todos, incluso los grandes inversionistas que vienen de otros países, pero aportando a la lucha contra la pobreza, y nuestro avance fue vertiginoso. Impresionante. Nuestro crecimiento sostenible, año con año, 2007, 2008, 2009, 2010, 2011, 2012, 2013, 2014, 2015, 2016, 2017, crecimiento económico, aún pasando por momentos críticos como el año 2008 cuando la gran crisis en Estados Unidos y en Europa”, afirmó Ortega.
PUÑALADA AL CORAZÓN
Sin embargo, Ortega consideró que los acontecimientos del 2018, fueron una “puñalada al corazón” y en el “alma”, porque pese al crecimiento económico que vivía el país, llegaron “los sembradores del terror”, en referencia a la oposición nicaragüense.
En diferentes ocasiones Ortega ha acusado al sector privado y al gobierno de los Estados Unidos de conspirar contra su administración para darle un golpe de Estado.
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“La más terrible fue la de abril, porque significó una puñalada en el corazón, en el alma de este pueblo que venía disfrutando del crecimiento económico, de los beneficios sociales y aquí lo que vieron fue sembradores de terror”, afirmó.
Asimismo, denunció que desde las redes sociales se arrastró y confundió a algunas familias, lo que trajo sufrimiento, destrucción y odio. Sin embargo, tras el estallido social, la respuesta del régimen fue implementar el uso excesivo de la fuerza y de armas de guerra, en su intento por acallar a la población que exigía la derogación de las reformas a la seguridad social.



