Régimen no cumple acuerdos, pero exige a la Alianza Cívica gestionar la suspensión de sanciones

La Alianza denuncia que la delegación oficialista mantiene trancadas las conversaciones y no se levantará hasta que presos políticos sean liberados.

En los últimos dos días, martes y miércoles, los miembros de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia han salido del recinto del INCAE a decir a los periodistas que no hay nada que informar, que la delegación negociadora del régimen se empecina en que se gestione la suspensión de las sanciones, y que se mantendrán en la mesa hasta que el dictador Daniel Ortega cumpla con los acuerdos que tuvieron como testigos a un representante del Vaticano y a otro de la Organización de Estados Americanos (OEA).

La apuestade la Alianza Cívica es seguir en la mesa y mostrar persistencia ante unrégimen intransigente que ha puesto trabas a las negociaciones desde el inicio,al punto que los negociadores opositores se han levantado en más de un ocasión.Los representantes de la Alianza han dicho que buscan que la salida a la crisisque vive el país desde hace un año sea pacífica y cívica. “No hubo avances. Elgobierno sigue en su posición de no cumplir con los acuerdos. No se avanzóabsolutamente nada, no hay nada que informar. Nuestra demanda será que secumpla con los acuerdos a través de su implementación”, dijo José Pallais,representante de la Alianza.

Pallais además sostuvo que la Alianza no se puede retirar hasta “encontrar la libertad de los presos políticos y una solución a la crisis de Nicaragua”. Este martes, tanto miembros de la Alianza como los testigos de las negociaciones, el nuncio apostólico Waldemar Sommertang, y el representante de la Secretaría General de OEA, Luis Angel Rosadilla, presentaron a la delegación del régimen un par de propuestas  para destrabar las conversaciones, sin éxito alguno.

Ante el incumplimiento del régimen, la opositora Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), conformada también por la Alianza, llamó a los miembros de la esa facción a levantarse de la mesa de negociaciones.

Los acuerdosfirmados por la Alianza y el régimen tienen que ver con libertad y derechoshumanos, y restitución de derechos y garantías ciudadanas, pero en ninguno Ortegaha cumplido. Sigue reprimiendo a los ciudadanos que intentan manifestarse en sucontra y niega a los ciudadanos el derecho constitucional de protestar, tambiénaún no libera a los presos políticos, a pesar que el Comité Internacional de laCruz Roja (CICR) ya tiene una lista conciliada de 232 detenidos.

“Hemostenido información de que la Cruz Roja está esperando la señal, lasindicaciones para la liberación de todos los presos políticos, lo más prontoposible y compartimos ese mismo espíritu”, señaló por su parte el líderestudiantil Max Jerez. “No tenemos detalles de cómo va a proceder el Gobierno,ni del calendario que aplicará, daremos información cuando disponga de ella”,expresó.

Mientrastanto, el jefe de la delegación de la dictadura, el canciller Denis Moncadaseñaló que las dos representaciones continúan analizando los puntos de agenda. “Lasdos delegaciones con la presencia de los testigos y acompañantes hemos estadoanalizando y reconociendo los puntos de agenda que tenemos pendiente paracontinuar con esta dinámica de conversación, de diálogo y negociación”, añadióal salir del INCAE.

EstadosUnidos, bajo Ley Global Magnitsky, ha impuesto sanciones personales al círculomás cercano del dictador: la vicepresidenta y esposa de Ortega, Rosario Murillo;el jefe de la Policía, Francisco Díaz; el exmagistrado del Consejo SupremoElectoral (CSE) Roberto Rivas, el tesorero del FSLN y vicepresidente deAlbanisa, Francisco López, y el secretario general de la Alcaldía de Managua,Fidel Moreno. Sin embargo, la potencia norteamericana podría bloquearfinanciamiento de organismos multilaterales a Nicaragua, que afectaría elpresupuesto público del Estado.

Ante elincumplimiento del régimen, la opositora Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB),conformada también por la Alianza, llamó a los miembros de la esa facción alevantarse de la mesa de negociaciones. “La Alianza no debería volver a la mesade negociación en tanto la el régimen no cumpla el acuerdo para “la liberacióninmediata, plena y con garantías” de los presos políticos. Pero la Alianzainsiste en seguir sentada, y manifestó que hacer lo contrario sería un error y dificultaríala salida de los presos políticos. “Por esa razón seguimos allí”, reiteró elmartes pasado.