Madres de Abril: “Mientras no haya justicia, nuestra voz seguirá presente por nuestros hijos”

En el octavo aniversario de las protestas de abril de 2018, reprimidas con fuerza letal por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, la Asociación Madres de Abril (AMA) reiteró su demanda de justicia y advirtió que la impunidad por los al menos 355 asesinatos documentados sigue siendo uno de los principales obstáculos para una salida a la crisis.

En un pronunciamiento público, el colectivo —integrado por madres y familiares de las víctimas— reafirmó su compromiso con la verdad, la memoria y la no repetición, y subrayó que su lucha se mantiene activa desde el inicio de la represión estatal.

“Organizadas desde el dolor, la indignación, la dignidad y la resistencia frente a la represión estatal desatada a partir del 19 de abril de 2018 en Nicaragua por el régimen Ortega-Murillo, reafirmamos nuestro compromiso con la verdad, la justicia, la memoria y la no repetición como pilares fundamentales para la reconstrucción del país”, señala el comunicado.

Las Madres de Abril recordaron que, desde abril de 2018, han impulsado acciones para documentar los crímenes y exigir responsabilidades. Entre ellas, la presentación de denuncias ante la Fiscalía, la exigencia de tipificar los casos como “asesinatos” y no como “homicidios”, la entrega de información a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la interposición de más de 30 recursos de inconstitucionalidad contra la Ley de Amnistía aprobada en 2019.

Una sola ruta: sin impunidad

El colectivo sostiene que, pese a la legalización de la impunidad “mediante la imposición de un estado policial que siembra el terror”, su ruta es irrenunciable: la búsqueda de justicia.

Las Madres de Abril sostienen que las muertes violentas ejecutadas por fuerzas al servicio del régimen constituyen crímenes de lesa humanidad y denuncian que el Estado ha consolidado un esquema de impunidad respaldado por un “estado policial”, que —según señalan— ha provocado el exilio forzado de miles de nicaragüenses.

En su balance, también destacan la creación del museo “AMA y No Olvida”, así como la realización de exposiciones y actividades en el exterior orientadas a preservar la memoria de las víctimas y sostener la demanda de justicia.

El colectivo advierte que la justicia no puede quedar supeditada a una eventual transición política y reitera que la rendición de cuentas es condición para cualquier salida a la crisis.

“No hay democracia ni paz sin justicia”, señala el comunicado.

“Mientras no haya justicia, nuestra voz seguirá presente por nuestros hijos, por nuestra familia y por el futuro de Nicaragua”, manifestaron al tiempo que llamaron a los nicaragüenses a no olvidar, no normalizar la impunidad y a sostener la dignidad colectiva.