Hallan sin vida a Ares Miguel Malespín, el joven nicaragüense desaparecido en Zaragoza

La búsqueda de Ares Miguel Malespín, el joven nicaragüense de 20 años desaparecido desde noviembre de 2025 en Zaragoza, España, concluyó con el hallazgo de su cuerpo en la desembocadura de un río tras cinco meses de búsqueda.

El hallazgo se produjo la tarde de este martes, cuando un ciudadano alertó a las autoridades sobre la presencia de un cuerpo en la ribera del río Gállego, específicamente en el barrio de Movera, en la capital aragonesa. Según reportó el diario El Heraldo de Aragón, la Policía Nacional española estableció un dispositivo de rescate tras recibir el aviso a las 18:00 horas.

La identificación preliminar realizada por la Policía Científica confirmó que los restos pertenecen a Ares Miguel Tiziano Malespín Valdivia, cuya pista se perdió el pasado 20 de noviembre.

El caso de Ares Miguel mantuvo en vilo a Zaragoza debido a su condición de especial vulnerabilidad. El joven estaba diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y, según declaraciones de su madre, Xiomara Valdivia, atravesaba un proceso depresivo al momento de su desaparición.

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El Periódico de Aragón detalló que el cuerpo fue encontrado en avanzado estado de descomposición, pero las primeras inspecciones no revelaron signos de violencia física aparente. Los restos fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal de Aragón para la práctica de la autopsia, la cual determinará las causas exactas del fallecimiento.

Comunidad nicaragüenses en Zaragoza conmocionada

La noticia ha provocado una profunda conmoción entre los nicaragüenses residentes en Zaragoza, ciudad que alberga uno de los asentamientos más significativos de connacionales en España.

Durante los últimos 150 días, grupos de voluntarios nicaragüenses se unieron a los esfuerzos de difusión en redes sociales y apoyaron a la familia en las constantes jornadas de búsqueda. El operativo oficial involucró a unidades especializadas de la Policía Nacional, la Guardia Civil, bomberos y equipos de drones que rastrearon de forma reiterada las riberas de los ríos Ebro y Gállego sin éxito hasta esta semana.

El joven fue visto por última vez hace cinco meses cuando salió de su domicilio vistiendo una sudadera negra y una bandolera. En aquel momento, la desactivación de la señal de su teléfono móvil orientó las primeras investigaciones hacia una desaparición. La confirmación del deceso pone fin a una de las búsquedas más prolongadas de un ciudadano nicaragüense en territorio español en los últimos años, dejando a una familia y a una comunidad migrante a la espera de los resultados finales de las pruebas de ADN para formalizar los actos fúnebres.