Ortega y Murillo arremeten contra EE.UU. por denuncias de restricción religiosa y contraataca con acusaciones de abusos contra migrantes
El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo arremetió contra "voceros" del Gobierno de Estados Unidos sobre la situación de la libertad religiosa en Nicaragua y respondió con acusaciones directas contra Washington, al que señala de perseguir y vulnerar los derechos de migrantes.
En un comunicado oficial, califican de "acusaciones perversas" los señalamientos emitidos por autoridades estadounidenses y aseguró que cualquier persona puede constatar que en Nicaragua “se realizan miles de actividades religiosas” durante la Semana Santa.
"El Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de esta Nicaragua (…) desmiente categóricamente las acusaciones perversas que han emitido voceros del Gobierno norteamericano y que cualquier ser humano, nicaragüense o no, puede también desmentir en base a las realidades que vive nuestro país y nuestro pueblo devoto, creyente y lleno de fe", indica el comunicado de la dictadura.
El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, había criticado la prohibición de procesiones religiosas en Nicaragua durante la Semana Santa y había señalado al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo de continuar restringiendo el derecho de los ciudadanos a profesar su fe.
La dictadura insistió en que la población nicaragüense participa con normalidad en ritos católicos y evangélicos, en un contexto marcado por cuestionamientos internacionales sobre la prohibición de procesiones públicas en el país.
"En toda Nicaragua se realizan miles de actividades religiosas, católicas y de iglesias cristianas y evangélicas, ritos y cultos propios de la Semana Santa, a los que con fervor asistimos, cumpliendo con nuestras tradiciones como pueblo de Dios", insistió la dictadura.
Desafían a los EEUU
La nota de protesta marca el primer exabrupto del régimen contra Estados Unidos tras la captura de Nicolás Maduro en enero, cuando comenzó a contener su retórica antiimperialista. En este comunicado, Ortega y Murillo retoma el tono confrontativo y desafiante al denunciar una supuesta "violenta persecución" contra migrantes en ese país. Según el comunicado, estos enfrentan "abuso y acoso de las autoridades", separación familiar y violaciones sistemáticas de derechos humanos.
"Lo que sí está a la vista del mundo entero y del propio pueblo norteamericano que lo denuncia todos los días, es la violenta persecución contra migrantes inocentes, personas de bien, trabajadores, que han viajado a Estados Unidos a ganarse la vida, creyendo en ese país donde migrantes de distintas partes del mundo han contribuido a forjar riqueza".
El texto también sostiene que los migrantes son “perseguidos, amenazados y encarcelados”, y afirma que se les arrebata su dignidad humana, en una de las críticas más directas del oficialismo hacia la política estadounidense en los últimos meses.
"Esa comunidad migrante (…) en Estados Unidos hoy vive abuso y acoso de las autoridades, separación de familias, agresión a niños y niñas, violación sistemática de todos sus derechos humanos. Perseguidos, amenazados, encarcelados, ven arrebatada su dignidad humana", añade la nota oficial.
"Esa sí es realidad, vergonzosa y angustiante! Están crucificando nuevamente a Cristo Jesús!", reitera los reproches a la administración de Donald Trump.
En paralelo, el régimen acusó a quienes denuncian restricciones a la libertad religiosa en Nicaragua de formar parte de una “campaña política de desinformación interesada” y de actuar al servicio de “intereses foráneos”.
El pronunciamiento incorpora matices del discurso religioso que marca Rosario Murillo, en el que se reivindica la fe cristiana como base del mensaje oficial y se recurre a referencias simbólicas para reforzar su narrativa.



