EE. UU. no compra la farsa religiosa del régimen: denuncia prohibición de procesiones en Nicaragua
El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, criticó la prohibición de procesiones religiosas en Nicaragua durante la Semana Santa y señaló que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo continúa restringiendo el derecho de los ciudadanos a profesar su fe.
A través de un mensaje difundido en la red social X, el funcionario afirmó que la Semana Santa es un tiempo sagrado para millones de familias en el mundo y recordó que, en América Latina, estas celebraciones se viven tradicionalmente en las calles, con expresiones públicas de fe.
Semana Santa, or Holy Week, is a sacred time for families all over the world, including my own. Throughout Latin America, people gather on city streets to profess their faith and mark the Passion. But once again this year, the Ortega-Murillo dictatorship is denying the people of… pic.twitter.com/PIwLcz7FVH
— Christopher Landau (@DeputySecState) March 31, 2026
En el caso de Nicaragua, denunció que, "una vez más", el régimen sandinista han impedido estas manifestaciones religiosas, al mantener la prohibición de procesiones en las calles como ha sido la tradición.
Landau destacó que ciudades como Granada y León han sido históricamente escenario de algunas de las celebraciones más emblemáticas de la región, y expresó su expectativa de que los nicaragüenses puedan recuperar plenamente su libertad religiosa.
Presión en aumento
El fuerte señalamiento ocurre en un contexto en el que el régimen intenta proyectar una imagen de normalidad religiosa. en las últimas semanas Rosario Murillo ha cargado sus discursos de casa mediodía con mensajes de fe cristiana y destacado las actividades de la Semana Santa, mientras en la práctica se mantiene un cerco sobre la fe: vigilancia reforzada en los templos, control policial y la prohibición de cualquier manifestación religiosa fuera de los muros de las iglesias.
La religiosidad que permite el régimen es en realidad solo bajo supervisión policial de la red de vigilancia del régimen, por lo que queda así reducida a un espacio vigilado, fuera de las calles donde históricamente se han expresado.
El pronunciamiento se suma a las crecientes críticas y denuncias internacionales por las restricciones impuestas a la Iglesia católica y otras expresiones de fe en el país.



