Dictadura excarcela a la exdiputada indígena Nancy Elizabeth Henríquez

La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo excarceló a la exdiputada del partido indígena Yátama, Nancy Elizabeth Henríquez Jame, quien permaneció en prisión durante casi 30 meses, despues que fuera secuestrada a raíz de la captura del exdiputado Brooklyn Rivera.

La excarcelación de la ex diputada de Yatama, ocurre después de que el Departamento de Estado de Estados Unidos confirmara la disposición de la dictadura sandinista de obedecer y acatar los líneamientos de la Casa Blanca. Además, organismos de derechos humanos han denunciado el deterioro del estado de salud de la exdiputada de Yatama.

Henríquez James fue detenida el pasado 1 de octubre de 2023, cuando fue citada por la Policía Orteguista en el Distrito III de Managua, en la que supuestamente visitaría al diputado Brooklyn Rivera, quien había sido encarcelado días antes por ingresar a Nicaragua por puntos ciegos en Honduras, después que la dictadura le prohibió su ingreso al país.

Permaneció secuestrada durante meses, hasta que su hija confirmó que había sido capturada por la Policía y condenada en un juicio político y trasladada a la cárcel de mujeres La Esperanza. La justicia orteguista condenó a ocho años de cárcel a Henríquez James, por los supuestos delitos de menoscabo a la integridad nacional (traición a la patria) y propagación de noticias falsas.

El 11 de octubre de ese mismo año, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le otorgó medidas cautelares tras considerar que "se encontraba en una situación de gravedad y urgencia de riesgo de daño irreparable a sus derechos en Nicaragua".

Aunque su hija y familiares no han confirmado el estado de salud de Nancy Elizabeth Henriquez, organismos de derechos humanos han expresado su preocupación por el estado de salud de la exdiputada, después de confirmar que había sufrido una pérdida de fuerza incapacitante, dificultad para articular palabras y episodios recurrentes de pérdida de memoria.

Fuentes consultadas por DESPACHO 505, manifestaron que la líder indígena miskita se encuentra en estado de salud grave, ya que en los últimos dos años ha sufrido un deterioro acelerado de la salud en las cárceles del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

El progresivo colapso físico de Henríquez, sin diagnóstico ni tratamiento, demuestra el abandono y alto riesgo que enfrentan los presos políticos en Nicaragua.