Ortega y Murillo en fase de «cumplimiento» con Estados Unidos, confirma funcionario del Pentágono
El subsecretario en funciones del Departamento de Guerra de Estados Unidos, Joseph M. Humire, aseguró ante el Congreso que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha pasado de la confrontación al "cumplimiento", tras la operación militar que derivó en la captura de Nicolás Maduro.
En su comparecencia ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, Humire vinculó directamente ese giro con los efectos de la estrategia militar estadounidense en la región, particularmente la llamada "Operación Resolución Absoluta", ejecutada en Caracas en enero de 2026 que permitió la extracción de Maduro y de su esposa, Cilia Flores.
"El éxito de la OAR ha tenido múltiples efectos recíprocos en la región, incluyendo conversaciones de alto nivel con Cuba, la obtención de cumplimiento por parte de Nicaragua y el desplazamiento del Caribe en una dirección favorable hacia los intereses de Estados Unidos", declaró.
Se trata de la primera vez que un alto funcionario estadounidense confirma que Murillo y Ortega han comenzado a alinearse con los intereses estadounideses y que Washington ya cuenta ese viro entre los resultados concretos de la campaña militar en la región.
Del desafío antiimperialista al repliegue
Aunque el funcionario no detalló en qué consiste el "cumplimiento" por parte de los dictadores sandinistas, su señalamiento sugiere que Managua ha ajustado su postura desafiante bajo la presión de mayor aislamiento, principalmente en la región donde Venezuela y Cuba han sido sus referentes políticos.
Humire destacó en su declaración que las acciones de Estados Unidos en América Latina ha incluid golpes al narcotráfico, operaciones militares y acciones directas en Venezuela contra el entorno de Maduro, lo que, según su exposición, ha inclinado la balanza en la región a favor de Estados Unidos.
Para el opositor Juan Sebastián, las declaraciones del funcionario dejan en evidencia que "Ortega y Murillo están portándose seditas para evitar algún tipo de confrontación".
Señales de un giro silencioso
El viraje hacia la cooperación que refiere el alto funcionario del Departamento de Guerra de Estados Unidos comenzó a hacerse visible el 3 de enero, tras la captura de Maduro. Ese día, el régimen reaccionó con un comunicado tardío y calificado tibio, tomando en cuenta el vínculo con Maduro y su retórica frente a Washington.
A partir de entonces, se han sumado otras señales: un tono menos agresivo hacia Washington, ajustes en el discurso antiimperialista y medidas migratorias que coinciden con los intereses estadounidenses para frenar la migración irregular, un fenómeno que el propio régimen había utilizado como mecanismo de presión.
Chamorro considera significativo que durante su comparecencia Humire mencionara a Nicaragua inmediatamente después de Cuba. "Eso confirma que Nicaragua está en la agenda o al menos en la mente de quienes diseñan la política de seguridad hemisférica de Estados Unidos", señaló.
El también desterrado político expresó que las muestras de cooperación del régimen podrían ser las restricciones migratorias para desmontar el puente de tránsito irregular en que había convertido a Nicaragua con la política de libre visado a cubanos que fue la primera disposición que ordenó revertir. A ello le siguió el establecimiento del requierimiento de visa de entrada a Nicaragua a 128 países.



