Costa Rica detiene a ocho nicaragüenses por minería ilegal en Crucitas

Autoridades de Costa Rica detuvieron el pasado fin de semana a ocho nicaragüenses, quienes fueron sorprendidos in fraganti realizando actividades de minería ilegal en la zona de Crucitas, en la provincia de Alajuela, una región donde desde hace años operan redes informales de extracción de oro.

Las capturas se produjeron en operativos de vigilancia realizados por la Fuerza Pública entre el pasado sábado y domingo, como parte de las acciones permanentes contra la minería ilegal y otras actividades criminales en esa zona fronteriza con Nicaragua.

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Según informaron las autoridades costarricenses, los detenidos son “güiriseros” nicaragüenses que se encontraban en condición migratoria irregular dentro del territorio costarricense, mientras extraían sedimentos con presencia de oro. Durante los operativos, los agentes también procedieron a la destrucción de champas o estructuras improvisadas de plástico utilizadas como campamentos por quienes participan en estas actividades ilícitas.

Las autoridades costarricenses señalaron que los patrullajes y controles se mantienen de manera constante en Crucitas y áreas cercanas con el objetivo de proteger los recursos naturales, combatir la minería ilegal y reforzar la seguridad en la frontera norte.

Reclamos de Costa Rica por güiriseros nicaragüenses

La presencia de mineros artesanales nicaragüenses en Crucitas ha sido motivo de preocupación para el gobierno de Costa Rica, que en las últimas semanas ha denunciado la llegada de grupos que cruzan de forma irregular a territorio tico, e ingresan a la zona para extraer sedimentos con oro de manera clandestina y trasladarlos a Nicaragua.

De acuerdo con reportes oficiales y denuncias de autoridades locales, parte de ese material aurífero es posteriormente trasladado hacia Nicaragua, donde sería comercializado con empresas mineras de origen chino que operan en el país.

El incremento de estas actividades llevó a que Costa Rica y Nicaragua sostuvieran a finales de febrero una reunión bilateral con el objetivo de coordinar acciones para enfrentar la minería ilegal y otras actividades vinculadas al crimen transfronterizo.

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En ese encuentro, representantes de ambos países discutieron mecanismos de cooperación para reforzar la vigilancia en la frontera común y frenar el tráfico de oro extraído ilegalmente en territorio costarricense y trasladado a Nicaragua por la ribera del río San Juan.

Crucitas, ubicada en el cantón de San Carlos, en la provincia de Alajuela, se ha convertido en un punto crítico para la minería ilegal desde que el proyecto minero industrial que operaría en la zona fue cancelado hace más de una década, lo que dejó depósitos de oro que ahora son explotados por mineros artesanales provenientes de Nicaragua.