¿Para qué alcanza el sueldo mínimo? Una maestra y una ama de casa sacan cuentas

"Carla" se ríe cuando escucha la pregunta. No es burla, aclara enseguida. Es más bien unra risa de "decepción".

-¿Para qué alcanza el sueldo?, repite.

Su esposo trabaja como conserje y gana "ocho mil y pico" al mes que es el principal ingreso para sostener a la familia de cinco que han formado.

"Se va en una sentada", dice sin rodeos.

Con el dinero que le entrega su marido cada mes ella tiene un solo objetio: que no falte comida en la mesa para hijos, aunque -confiesa- eso implica hacer malabares todos los días. "Tampoco es que les puedo dar carne o pollo diario. Estiramos el dinero para comer todos y, cuando se puede, compramos pollo o cerdo, porque ya para res no ajusta. El frijol no falla", añade.

En la casa donde vive con su familia -un pequeño anexo que acondicionó junto a la vivienda de su madre en Managua para dejar de pagar alquiler- Carla desde hace más o menos un año dejó de salir a la puerta a las seis de la mañana para comprar leche al vendedor que pasa cada día por su calle.

Cuando su hijo menos cumplió seis años decidió suprimir ese gasto para intentar cubrir otras necesidades. "De pronto uno piensa que es poco, porque un litro de leche no cuesta tanto, pero de peso en peso se va la plata", dice. "El pobre no tiene de otra que dibujársela para llegar a fin de mes sin que falte el bocado", remata.

El hogar de Carla es parte de los 325 mil en todo el país donde uno o más miembros cobran la paga mínima que, a partir del 1 de marzo tendrá un aumento del 4%. En términos reales eso significa entre 238 y 532.62 córdobas mensuales más, dependiendo de la actividad económica.

Vivir con 5 dólares al día

Traducido a la vida cotidiana, el salario mínimo equivale a entre cinco y doce dólares para cubrir necesidades básicas como comida, transporte, servicios, vestuario, educación, entre otros.

"María", una maestra de tercer grado en una escuela primaria de una zona rural de Managua, es otra beneficiaria del ajuste al sueldo mínimo. Su sueldo quedó en C$ 7,716.69 menos las deducciones se la Seguridad Social.

Al final, el aumento no cambia en nada su realidad: su sueldo entero ni siquiera cubre la mitad del costo de la canasta básica, que en enero alcanzó 21,249 córdobas.

"Cuando recibo el pago hago cuentas enseguida", dice. Sus compras prioritarias son: 25 libras de arroz, cinco litros de aceite, 15 libras de frijoles, tomates, chiltomas, cebolla, papa y azúcar. A lo largo del mes agrega unas 10 libras de pollo y otras 10 de carne, ya sea para desmenuzar o preparar bistec.

Solo en alimentos, calcula, gasta más de 3,500 córdobas mensuales.

A esa lista se suman los productos básicos del hogar como detergente, jabón, papel sanitario y el pago de servicios. "Entre agua y luz se me van más de mil córdobas", dice. El recibo de electricidad suele superar los 500, mientras que el de agua ronda los 400. Con el calor, advierte, el gasto en energía aumenta porque los abanicos pasan encendidos casi todo el día.

Para compensar, cada tarde -de dos a cuatro- María convierte el porche de su casa en un pequeño salón de clases. Allí atiende entre 10 y 15 niños que necesitan apoyo con tareas, sobre todo en matemáticas y español. Cobra 20 córdobas por hora.

Ese ingreso extra le permite comprar alimentos que de otro modo quedarían fuera del presupuesto. "Con eso compro queso, tortillas o cualquier cosa que haga falta en la comida", explica. También ayuda a su madre que padece diabetes con los medicamentos y cuidos que requiere esa enfermedad crónica.

A sus 40 años, María no espera milagros, pero sí un cambio que permita a los docentes vivir con mayor dignidad.

AA los maestros nos exigen demasiado. Cada año tenemos entre 30 y 40 alumnos por aula, y con este dinero, que ni me atrevo a llamar salario, no se dignifica a nadie", dice en voz baja porque quejarse en tiempos de dictadura "es peligroso".

Los nuevos sueldos míimos

De acuerdo con la tabla oficial aprobada por la Comisión Nacional del Salario Mínimo, los sueldos van desde 6,188 córdobas en el sector agropecuario hasta 13,848 córdobas en construcción y establecimientos financieros. Convertidos a ingreso diario y al tipo de cambio actual en dólares,  son entre 5.6 y 12.6 dólares al día.

En sectores con alta concentración de empleo, como comercio, restaurantes y hoteles, el salario mínimo ronda los 378 córdobas diarios (unos 10 dólares), mientras que en servicios comunales, sociales y personales, donde se incluyen empleos de limpieza y mantenimiento, el ingreso se ubica en 289 córdobas diarios, equivalente a casi ocho dólares.

El esposo de Carla, por ejemplo, cobrará 333 córdobas adicionales, un total C$ 8,674.94. Ella confiesa que ese dinero tampoco le viene mal porque sin hacer mucha cueta cree que al menos "resolverá" un tiempo de comida.

Según la tabla salarial, el sueldo que recibirá el marido de Carla es el quinto más bajo entre los nueve sectores regulados por la Ley del Salario Mínimo.

Para ayudar con los gastos, mientras sus hijos están en la escuela, Carla sale día de por medio a lavar ropa en la casa de una doctora del vecindario, un ingreso ocasional que le permite completar el presupuesto familiar.

La nueva escala salarial fija el salario mínimo más alto en construcción, establecimientos financieros y seguros, donde el ingreso mensual pasa de 13,315.61 a 13,848.23 córdobas.

Otros sectores como comercio, restaurantes y hoteles tendrán un salario mínimo de 11,350.08 córdobas, y servicios comunales, sociales y personales alcanzarán 8,674.94 córdobas.

En el caso de las industrias sujetas al régimen especial fiscal (zonas francas), el ajuste será mayor, del 6.7 %, como parte del acuerdo quinquenal establecido para el período 2023-2027, lo que eleva el salario mínimo a 9,986.54 córdobas mensuales.