La caja negra del FSLN: Oculta el origen de 15 millones de dólares bajo el rubro de «otros ingresos»

El partido Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) reportó ingresos por 664.6 millones de córdobas (18,1 millones dólares) al 31 de diciembre del año pasado, lo que representa 2.5 veces más que lo reportdo en 2022, la última vez que presentó sus cuentas.

El 81% de sus ingresos, 543.8 millones de córdobas, los reporta bajo el concepto de "otros ingresos", una práctica recurrente para ocultar la procedencia de ese dinero.

Los opositores han señalado que el uso de términos vagos como "otros ingresos" impide saber si estos fondos provienen de recursos públicos, actividades ilícitas o donaciones irregulares, lo cual contraviene principios básicos de transparencia política.

Los ingresos del partido de gobierno, según los estados financieros publicados este martes en La Gaceta, Diario Oficial, han incrementado 2.5 veces en los últimos tres años y sigue ocultando el origen de la mayoría de sus fondos. 

De los 664.6 millones de córdobas reportados, 108.6 millones provinieron de aportes de miembros de la bancada del FSLN en la Asamblea Nacional, cargos gubernamentales a nivel central, departamental y la militancia del partido. 

La maquinaria de recaudación del FSLN descansa sobre el salario estatal: trabajadores públicos denuncian afiliaciones forzosas y la imposición de una cuota partidaria obligatoria, un "impuesto" político para mantener sus empleos.

Otros 9.8 millones se percibieron por el alquiler de bienes inmuebles, cinco veces más que en 2022 cuando reportaron apenas 2 millones de córdobas bajo este concepto. El partido no aclara el crecimiento de sus ingresos por los alquileres ni cuántas propiedades posee.

Déficit financiero

A pesar de los altos montos, el partido, cuyo secretario general es el dictador Daniel Ortega, registró un déficit de -268.2 millones de córdobas en 2025.

El supuesto déficit se produce porque sus ingresos fueron de 664.6 millones de córdobas, mientras que sus gastos supuestamente fueron de 932.8 millones, a pesar de que el año pasado no hubo elecciones municipales, regionales o generales.

En el último reporte de 2022, el Frente Sandinista solamente detallaba cinco tipos de gastos: administrativos y departamentales, actividades del partido, gastos de operación, publicidad y propaganda, gastos por depreciación. 

Tres años más tarde, en el reporte de estados financieros de 2025 detallan diez tipos de gastos, principalmente en movilización. 

Para gasto de personal se destinaron 277.7 millones de córdobas. El partido gasta en su propia planilla 2.5 veces más de lo que recauda de sus militares y cargos públicos. El Frente Sandininta nunca ha informado cuánto percibe Daniel Ortega como secretario general o cuánto recibe Rosario Murillo por su papel dentro de la organización. 

Bajo el concepto de "gastos no personales" se usaron 125.1 millones, para "materiales y suministros" se destinaron 111.7 millones; para "gastos de capacitación fueron 6.3 millones; en impuestos supuestamente pagaro 3.8 millones; para "beneficios sociales" —sin detallar cuáles— fueron 3 millones; para "movilización" se destinaron 397 millones de córdobas. 

Llama la atención el gasto de 4.3 millones de córdobas para "gastos financieros", se destinaron otros 2.3 millones para "proyectos especiales y sociales" y 1.4 millones en gastos de "depreciación".

La publicación de sus estados financieros ocurre en un escenario donde el régimen de Ortega-Murillo ha eliminado a la oposición política, avanzando hacia un modelo de partido único de facto, controlando el sistema electoral y las instituciones que deberían auditar estos fondos.