Laureano Ortega pone Nicaragua a los pies de los chinos: «Vengan, esta es su tierra»

La élite del régimen sandinista asistió este jueves a un festín en Managua en celebración del Año Nuevo Chino. Entre brindis y bailes, el hijo de los dictadores, Laureano Ortega Murillo, aprovechó para ofrecer nuevamente Nicaragua como territorio abierto para la expansión económica y comercial de Pekín, en un discurso cargado de sumisión y evidente desesperación por consolidar al gigante asiático como su salvavidas económico, algo que no han logrado.

"Reaafirmamos que continuaremos recibiendo con brazos abiertos a nuestros hermanos chinos aquí en Nicaragua, son bienvenidos, esta es su tierra", ofreció el designado asesor presidencial ante funcionarios del régimen y diplomáticos chinos  encabezados por el embajador Qu Yuhu.

Ortega Murillo presentó a China como un pilar del modelo económico promovido del régimen de sus padres, y con abundante reverencia agradeció al respaldo del gigante asiático: "es uno de los principales pilares de las inversiones y del comercio", dijo atribuyéndole sin aportar datos la creación de "miles de empleos" y la dinamización de la economía.

"China se ha convertido en el principal promotor, impulsor y apoyo del pueblo nicaragüense para los programas y proyectos de desarrollo que viene ejecutando nuestro gobierno y que se están multiplicando en todo el país", fue otro de los elogios lanzados por Ortega Murillo, omitiendo que ese apoyo implica, en realidad, endeudamiento para Nicaragua y lucro para las empresas extranjeras.

Entre 2023 y 2025, el régimen nicaragüense firmó once préstamos con empresas chinas que suman más de 1 437 millones de dólares en capital, por los que terminará pagando alrededor de 2 048,6 millones de dólares, según estimaciones del excarcelado Félix Maradiaga, publicadas por Confidencial.

En materia comecial, en la relación China-Nicaragua también la balanza tampoco beneficia al país: hasta septiembre de 2025 ese país había vendido a Nicaragua más de US$1,341 millones, convirtiéndose en el segundo proveedor del país. 

Como comprador permanece en el escalón más bajo. Nicaragua cerró el año 2025 con un récord de US$ 8,722.2 millones en exportaciones totales, pero las cifras oficiales del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) desmontan el relato de la dictadura: Estados Unidos le compra a Nicaragua 40 veces más que China.

Pese a la propaganda que intenta vender a Pekín como el nuevo "salvavidas" económico, el mercado estadounidense sigue siendo el sostén absoluto del país, absorbiendo el 46.3% de las ventas frente a un raquítico 1% captado por el gigante asiático.

La mula de sandino al mismo nivel del caballo chino

No obstante, uno de los momentos más llamativos -y controvertidos- del discurso de Laureano Ortega Murillo fue su intento por hermanar a China y Nicaragua, al equiparar el caballo, emblema del recién iniciado año lunar, con la "gloriosa" mula de Sandino.

"Esta noche queremos compartir con nuestros hermanos chinos, celebrar este Año Nuevo, Año del Caballo, y China en ese caballo que representa fuerza, vigor, y Nicaragua sobre la gloriosa mula de Sandino, poderosa también; vamos juntos de la mano como pueblos y gobiernos, hermanos en sendas de victorias para construir lo que el Presidente Xi ha denominado ese destino de futuro compartido para toda la humanidad", expresó.

La comparación, además de forzada, resulta problemática desde el punto de vista cultural. El caballo es uno de los símbolos más relevantes en la tradición china, asociado a la nobleza, el éxito, la perseverancia y el poder, mientras que la mula de Sandino es una figura sin arraigo de ningún tipo.

El discurso más bien revela la carrera desesperada del régimen para que China asuma como sustituto de los socios tradicionales y como garante del futuro económico del país.