“Ya no es la dictadura olvidada”: Opositores ven en la presión de EE.UU. a Murillo una oportunidad de cambio

La reciente escalada verbal de la Administración de Donald Trump contra Rosario Murillo, a quien el Departamento de Estado calificó de "ilegítima" y "cobarde", marca el inicio de una etapa de mayor asfixia diplomática y posibles sanciones económicas. Opositores y analistas coinciden en que Washington ha dejado de ver al régimen como una figura monolítica para centrar su puntería en la arquitectura de poder diseñada por Murillo.

El economista y exaspirante presidencial Juan Sebastián Chamorro señala que el tono utilizado por la Casa Blanca y el secretario de Estado, Marco Rubio, no es casual. "Vienen más acciones y vislumbro algún tipo de sanciones específicas", advirtió Chamorro, tras recordar que la presión de enero ya forzó la liberación de un grupo de presos políticos.

Para el analista, el hecho de que Estados Unidos cuestione la creación del cargo de "copresidenta" — desarma la narrativa de legalidad del régimen. "Me alegro de que estas no sean buenas noticias para la dictadura", expresó.

La estrategia de Marco Rubio

La presión actual tiene un rostro definido: Marco Rubio. Según los opositores, el conocimiento de Rubio sobre las dictaduras latinoamericanas ha sacado a Nicaragua del limbo diplomático. "El tema de Nicaragua está tomando más realce como la dictadura que ya no es olvidada", subrayó Chamorro.

Esta ofensiva estadounidense también incluye la exigencia de libertad plena para los nuevos presos políticos capturados tras la caída de Nicolás Maduro en Venezuela. El régimen de Managua ha desatado una cacería contra ciudadanos que celebraron en redes sociales la captura del dictador venezolano el pasado 3 de enero.

Una ventana de oportunidad para la oposición

Por su parte, la opositora Alexa Zamora coincide en que la estrategia de Washington busca debilitar los cimientos del sandinismo para forzar un cambio democrático. Sin embargo, advierte que la presión externa debe ir acompañada de un movimiento interno cohesionado.

“Estas presiones deben interpretarse como una oportunidad para cambiar la correlación de poder”, señaló Zamora. Para la opositora, es el momento en que los sectores prodemocracia deben presentarse como un "interlocutor viable" ante Estados Unidos.

“Es el momento en el cual la oposición debería tener una estrategia clara y concertada entre los diferentes sectores y actores para convertirse en un interlocutor viable en ante una posible apertura de una ventana de cambio y para presentarse como un interlocutor viable y relevante ante Estados Unidos en un posible proceso”, señaló.

Zamora recalca que el asedio contra Murillo, señalada en informes internacionales como la jefa de la represión, es una pieza clave en la estrategia de Trump para desmantelar los regímenes autoritarios de la región.