Alerta por inminente deportación de Jessica Patricia Rivas, la Madre de Abril que ICE pretende enviar a Nicaragua

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) mantiene bajo custodia y en proceso de deportación a Jessica Patricia Rivas, madre del joven Jesser Josué Rivas, asesinado en abril de 2018 en Managua. La mujer, que se encuentra bajo una orden de remoción del país, podría ser enviada de regreso a Nicaragua en los próximos días.

Patricia Rivas es madre de una de las víctimas emblemáticas de la represión estatal de 2018. Su hijo, de 16 años, murió tras recibir un disparo en el cuello el 22 de abril de ese año, un crimen que fue documentado por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), señalando como responsables a agentes policiales.

La situación legal de esta "Madre de Abril" en Estados Unidos se complicó en octubre de 2025. Según la información disponible, la mujer llamó a las autoridades en Miami para denunciar que estaba siendo víctima de violencia doméstica por parte de su pareja. Sin embargo, tras la intervención policial, Rivas terminó detenida y posteriormente entregada a ICE por su estatus migratorio.

Actualmente, se encuentra recluida en un centro de detención en Luisiana. Fuentes cercanas a la familia confirmaron a DESPACHO 505 que su salida hacia Managua estaba prevista para el pasado domingo, pero el vuelo fue reprogramado debido a la falta de un número suficiente de nicaragüenses para completar el cupo del viaje de deportación. Se estima que el traslado podría ejecutarse la próxima semana.

Gestiones para frenar la expulsión

Ante la inminencia de la deportación, diversos organismos de derechos humanos han iniciado gestiones ante las autoridades estadounidenses. El objetivo es exponer que Rivas no es solo una migrante en situación irregular, sino una madre que demanda justicia en un caso de ejecución extrajudicial documentado por organismos internacionales, lo que la coloca en una situación de vulnerabilidad extrema.

"Estamos trabajando para que se entienda el peligro que corre si es regresada", indicaron fuentes cercanas al caso, quienes buscan que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) revise la medida de expulsión.

El precedente de Yadira Córdoba

El caso de Rivas guarda una estrecha relación con el de Yadira Córdoba, otra integrante de la Asociación Madres de Abril y madre de Orlando Córdoba (asesinado el 30 de mayo de 2018). Córdoba también se encuentra en proceso de deportación en Estados Unidos tras ser detenida en agosto de 2025 en Texas.

En el caso de Córdoba, la deportación se ha frenado en varias ocasiones debido a que su ingreso ha sido rechazado tanto por países de tránsito como por la misma dictadura en Nicaragua, lo que la mantiene en un limbo legal bajo custodia estadounidense mientras sus abogados solicitan un parole humanitario.

Ambos casos subrayan la compleja situación que enfrentan las víctimas de la represión de 2018 que han buscado refugio en Estados Unidos y que ahora se encuentran en la ruta de retorno forzado a Nicaragua.