La dictadura expulsa al embajador de España en Nicaragua

La dictadura de Nicaragua expulsó este domingo al embajador de España en Managua, Sergio Farré Salvá  y este lunes el gobierno español expulsó al embajador del régimen en Madrid, aplicando "estricta reciprocidad".

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo no ha explicado los motivos de la expulsión del diplomático español que había llegado a Managua en el mes de diciembre.

El Gobierno de España considera que se trata de una «injusta expulsión» de su embajador y de la segunda jefatura de España, han informado fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores en Madrid.

"El gobierno de España seguirá trabajando por tener las mejores relaciones con el pueblo hermano de Nicaragua", indicaron fuentes del Ministerio a medios españoles.

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El embajador de Nicaragua confirma que ya está fuera de España

Por otro lado, el hasta ahora embajador de Nicaragua en Madrid, Mauricio Carlo Gelli, confirmó a EFE que ayer recibió la orden de expulsión del Gobierno de España y que ya se encuentra fuera del país.

El representante de la dictadura confirmó que España le había «aplicado la reciprocidad» y que ya estaba camino de Nicaragua, con escala en Roma.

Las tensiones entre ambos países

Las tensiones entre ambos países han sido constantes en los últimos años. En 2021 el régimen de Daniel Ortega denunció «la continua intromisión» de España en los asuntos internos de Nicaragua.

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En respuesta, el Gobierno español llamó a consultas a su entonces embajadora en Managua, María del Mar Fernández-Palacios, y rechazó de forma «tajante» las acusaciones del régimen nicaragüense.

Posteriormente, en 2023, la dictadura de Nicaragua expulsó y despojó de su nacionalidad a centenares de opositores, exfuncionarios del Estado, defensores de derechos humanos, disidentes sandinistas, periodistas, académicos, estudiantes, empresarios y comerciantes, entre otros.

Ante esta situación, España ofreció la nacionalidad española a todos ellos, además de a otros opositores aún encarcelados en Nicaragua.

Además, en marzo del año pasado, el Congreso español aprobó una proposición no de ley, apoyada por los principales partidos del Gobierno y de la oposición, para condenar la «sistemática» violación de derechos humanos en Nicaragua, exigir el cese inmediato de la represión e impulsar en la UE el aumento de sanciones contra el régimen nicaragüense.

(Con información de EFE).