Régimen obliga a Hermanas Terciarias Capuchinas a abandonar Nicaragua
El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo obligó a las Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia a abandonar el país, luego del constante asedio y acoso que sufrieron de parte de la maquinaria represiva de la dictadura.
En un comunicado fechado el sábado 24 de enero de 2026, las religiosas alegaron que tomaron la decisión de irse del país porque los objetivos que las trajeron “se han cumplido” y que por eso dan por finalizada su “presencia pastoral” en Nicaragua.
El aviso fue hecho público para “aclarar” el motivo del cierre de su presencia en Totogalpa, Nicaragua, “ante información falsa que circula en redes sociales”, resaltan en el escueto comunicado.
Sin embargo, la abogada e investigadora Martha Patricia Molina explicó a DESPACHO 505 que la decisión de las religiosas se debe a la “vigilancia y asedios constantes de miembros de la Policía Nacional y del Ministerio del Interior” hacia ellas y otras congregaciones religiosas y sacerdotes.
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Acoso, coacciones y extorsiones
Molina señala que el régimen “obligan a cerrar páginas de redes sociales que evangelizan y suspenden proyectos sociales para recaudar fondos para hogar de ancianos”, lo que llevó a las Hermanas Terciarias Capuchinas a terminar “su presencia pastoral”.
“Las congregaciones religiosas están siendo acosadas y varias de ellas coaccionadas y extorsionadas, algunas congregaciones ceden ante las amenazas y otra no tienen capacidad de hacerlo y se ven obligadas a cerrar ‘su presencia pastoral’ no porque quieran sino porque cuando tienes una amenaza de por medio cualquier respuesta será positiva al agresor”, explica la investigadora.
Una de las muestras de coacciones y extorsiones hacia la comunidad religiosas de Nicaragua, fue la ausencia del cardenal Leopoldo Brenes en el Consistorio Vaticano el pasado 7 y 8 de enero, quien alegó no haber recibido una convocatoria, pero que luego fue desmentido por la Santa Sede, al afirmar que todos los cardenales habían sido invitados.



