El prófugo Carlos González será acusado el 29 de enero en la CSJ de Colombia

El prófugo colombiano refugiado en Nicaragua, Carlos Ramón González, será acusado el jueves 29 de enero, ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ) del país suramericano por el caso de corrupción en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd).

González es acusado en Colombia por los delitos de cohecho, peculado por apropiación, lavado de activos y otros delitos relacionados con el uso irregular de recursos públicos.

La acusación se presentará en una audiencia fijada para las 9:00 a.m., que se llevará a cabo en ausencia del exfuncionario colombiano. González se encuentra en Nicaragua como protegido del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, amparado pora silo político, lo que impide que  sea extraditado a pesar de la circular roja emitida por la Policía Internacional (Interpol) para su localización y detención.

LEA TAMBIÉN: El prófugo colombiano Carlos González vive en una lujosa mansión en Managua, con seguridad privada y vecino de diplomáticos rusos

La presencia de González en Nicaragua ha generado controversia diplomática. El propio presidente Gustavo Petro solicitó formalmente a Ortega y Murillo su entrega a la justicia, pero repondieron blindándolo con protección internacional. A lo interno, las autoridades colombianas han sido cuestionadas por indicios de que a traves de la Cancillería de Colombia facilitaron su huída.

Vive entre lujos en Nicaragua

En Nicaragua, el prófugo Carlos Ramón González vive en una lujosa mansión en Managua, con seguridad privada donde tiene de vecinos a diplomáticos rusos. La residencia está ubicada en Las Colinas, una exclusiva urbanización cerrada de apenas cuatro casas, reservada para la élite-

Tras recibir la protección del régimen, la primera imagen del exfuncionario prófugo fue en una fiesta promovida por la Embajada de Colombia en el Salón de los Cristales del Teatro Nacional Rubén Darío. Gónzález fue grabado bailando al ritmo de vallenato en un evento organizado por el que las autoridades colombianas abrieron una investigación a sus representantes diplomáticos en Nicaragua, en diciembre de 2025.

Tras hacerse públicas las imágenes de la fiesta, la Procuraduría (Ministerio Público) de Colombia abrió una investigación para establecer quiénes estuvieron a cargo de la logística del evento, promovido por la Cancillería y realizado en el Teatro Nacional Rubén Darío, en Managua.

La investigación ordenada por la Cancillería colombiana a la Oficina de Control Disciplinario Interno, llegó hasta el embajador de Colombia en Managua, Óscar Muñoz, y otros funcionarios de la misión diplomática para establecer posibles responsabilidades administrativas.