Nicaragua, cada vez más endeudada y aislada: la deuda externa supera los 16.000 millones de dólares
Nicaragua cerró el tercer trimestre de 2025 con una deuda externa total superior a 16 mil millones de dólares, récord histórico que equivale al 82% del Producto Interno Bruto (PIB). En términos simples: el país debe casi lo mismo que produce en un año.
La deuda externa acumulada al tercer trimestre de 2025 de 16,139.3 millones de dólares que reporta el Banco Central de Nicaragua (BCN) es casi cuatro veces mayor que la deuda heredada por Daniel Ortega en 2007. El endeudamiento, lejos de estabilizarse, sigue creciendo trimestre a trimestre, aunque a un ritmo más lento, lo que sugiere que el margen de maniobra financiera del régimen se estrecha.
Según el informe oficial, el 54.9% del endeudamiento equivalentes a 8,866.1 millones de dólares, corresponde al sector público, es decir, lo que debe el Estado. El restante 45.1%, que equivale a 7,273.2 millones de dólares, corresponden al sector privado.
De acuerdo con el ente emisor, la deuda externa total aumentó en 84.5 millones de dólares (+0.5%) con respecto al saldo del trimestre anterior (US$16,054.8 millones), como resultado de un aumentos de 43.3 millones en la deuda externa pública y de 41.2 millones en la deuda externa privada.
Durante el tercer trimestre, Nicaragua recibió desembolsos externos por 772 millones de dólares de los cuales solo 159.6 millones de dólares, se destinaron al sector público, es decir 16.4 millones más que los recibidos en el tercer trimestre 2024 (US$143.2 millones). Según el documento, los recursos se han concentrado en sectores estratégicos como electricidad, gas y agua, que absorbieron cerca de un tercio de los fondos, seguidos por comercio, finanzas e industria. Es decir, el dinero se está dirigendo a sostener actividades clave del aparato económico.
La gran mayoría -83,8%- de esos desembolsos provino de fuentes privadas, una señal que advierte el aislamiento financiero del régimen que sortea el régimen desde 2018 cuando estalló la crisis sociopolitica todavía sin resolver. En tanto, los organismos multilaterales tradicionales o acreedores oficiales apenas aportaron el 16,2 % restante, algo que, igualmente, es una respuesta al deterioro democrático y a las violaciones de derechos humanos que comete el régimen Ortega-Murillo.
Esto demuestra la dificultad del régimen para captar préstamos luego que organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), entre otros, han decidido cerrar el grifo de los créditos ante las graves violaciones derechos humanos en Nicaragua.
En este contexto, el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) sigue siendo el principal prestamista multilateral del régimen. Solo entre julio y septiembre desembolsó casi 100 millones de dólares al sector público confirmando su papel como uno de los últimos canales de financiamiento externo para Managua. El BID, por su parte, auqnue mantiene la línea de crédito, apenas desembolsó en el periodo reportado 0.3 millones de dólares.
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El crecimiento de la deuda en manos de Ortega
El total de la deuda externa de Nicaragua equivale al 82% del PIB, que según el último reporte del BCN, al cierre de 2024 era de 19,694.0 millones de dólares.
La deuda externa total es 3.8 veces mayor a los 4,190 millones de dólares de cómo cerró en 2006, último año del período presidencial del fallecido Enrique Bolaños, uno de los gobernantes que más la redujo.
Dos años después, Daniel Ortega empezó a incrementarla sustancialmente. Para 2008 el monto ya alcanzaba los 4,720 millones de dólares, según datos del Banco Mundial. Desde entonces su aumento no ha cesado. Esta no es la primera vez que el actual dictador de Nicaragua dispara la deuda externa, en 1990 le heredó a Violeta Barrios de Chamorro un compromiso de 10,980 millones de dólares.



