Una defensa tibia que delata miedo: Ortega y Murillo ante la caída de Maduro
Daniel Ortega y Rosario Murillo reaccionaron tarde y en voz baja a la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, ejecutada por Estados Unidos el 3 de enero. No hubo mensajes televisados, ni confrontación directa con Washington, ni una defensa personal del viejo aliado venezolano. Optaron por breves comunicados cargados de retórica, voceros secundarios y apelaciones al derecho internacional. Una cautela que, para analistas, delata más temor que solidaridad o mera diplomacia política.
El posicionamiento oficial es un texto de 168 palabras que invoca respeto a la soberanía de Venezuela, en el que solo al final mencionan a Maduro y Flores, y fijan un posicionamiento retórico: "por la verdad, la paz, la justicia y la vida".
¿Tibieza política o prudencia diplomatica? "Es absoluto miedo", sostienen el líder opositor Juan Sebastián Chamorro.
Explica que el cuidado discurso del régimen delata temor a que el precedente venezolano no sea una excepción: "Esto refleja fielmente el nerviosismo que los está agobiando, no solamente por la extracción de Maduro hacia Estados Unidos, sino también por el el nivel de de traición que fue del cual fue sujeto".
Según Chamorro, los Ortega Murillo tienen claro que una operación como la desplegada contra Maduro "no pudo haberse realizado sin la venia, colaboración y filtración de personas dentro del entorno" y esto los pone en máximo estado de nerviosismo y alarma.
El experto advierte que la situación coloca a los dictadores nicaragüenses en una posición delicada porque "el principal aliado de ellos hasta el viernes está en el banquillo de los acusados por narcoterrorismo y tendrá que hablar".
Indistintamente de la ruta legal que tome Maduro, su caso abre un escenario complejo para los aliados regionales ya que los testimonios y la evidencia va a apuntar hacia las relaciones que el dictador venezolano tuvo con los aliados principales del chavismo. "Básicamente están están con mucho miedo, mucho temor", reitera Chamorro.
El analista Óscar René Vargas coincide en que están actuando presas del miedo para evitar una arremetida de parte de Estados Unidos. "Quisieran pasar desapercibidos en esta coyuntura, ya que piensan que después del pico de esta ola Nicaragua puede permanecer fuera del foco de Trump".
Vargas tambien cree que la movida cautelosa del orteguismo tambien puede obedecer a que en la lógica de la Estrategia de Seguridad Nacional de 2025, Trump va a crear las condiciones para la caída del régimen Ortega-Murillo, ya sea por implosión interna, golpe de Estado para iniciar una transición pactada con el gran capital o como resultado de una 'operación quirúrgica' que permita colocar en el poder a un nuevo Adolfo Díaz", quien asumió la Presidencia de Nicaragua entre 1911 y 1917, tras la renuncia de José Santos Zelaya en medio de conflictos internos y la presión estadounidense.
Los discursos suaves del régimen
Desde el 3 de enero, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo han autorizado cuatro pronunciamientos. El primero que en el que "alza la voz" ara exigir Respeto a la Soberanía del Pueblo de Venezuela y que incluye una tímida exigencia a la liberación de Maduro y Flores; el segundo este lunes en la Cumbre Extraordinaria de la CELAC.
A través del cocanciller Valdrack Jaentschke, Nicaragua se pronunció en la Cumbre Extraordinaria de la CELAC exigiendo “el respeto de la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela”. En el comunicado, transmitió los saludos de Daniel Ortega y Rosario Murillo y destacó que su país se une “al clamor del mundo entero” para que impere el derecho internacional y se respeten la integridad territorial y la autodeterminación de los Estados.
El pronunciamiento, nuevamente deja para las últimas límeas el pedido de libertar inmediata a favor de Maduro y Flores, pidiendo su liberación inmediata, y enfatiza la defensa de "la verdad, la justicia y la vida" y la preservación de América Latina como una "zona de paz y desarrollo". Es esta ocasión tampoco comfronta directamente a Estados Unidos.
Este mismo ante la ONU el representante permanente del régimen ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Jimee Hermida Castillo, llamó al respeto de la paz y la seguridad en América Latina, sin referencias directas a Estados Unidos.
En su discurso apeló por la estabilidad regional, manifestó respalo a Delcy Rodríguez y exigió la liberación de Maduro y Flores invocandoel respeto al derecho internacional, la soberanía, la autodeterminación de los pueblos y la no injerencia en los asuntos internos de los Estados. Afirmó que "Nicaragua siempre está con Venezuela", "la paz ha sido profundamente herida", pronunció sin hacer una sola mención al ofrecimiento que vía telefonica Ortega habría hecho al chavismo, según reveló su canciller Yvan Gil.
Hemos mantenido una conversación enriquecedora, repleta de solidaridad, apoyo y hermandad con el Co-Presidente de Nicaragua, el hermano Daniel Ortega, y la Co-Presidenta Rosario Murillo. Ambos han condenado enérgicamente la agresión militar contra Venezuela y han expresado su firme compromiso de defender nuestra Patria y toda nuestra región, que hoy y siempre será soberana, libre y pacífica.
Previamente, medios oficialistas difundieron el mensaje de " indignación y el dolor" que Ortega y Murillo expresaron a Cuba por los militares caídos "en el ilegal ataque contra Venezuela". Tampoco aludió de manera directa a Washington.



