Zonas francas subirán el salario mínimo 6.7% a partir de enero de 2026

Las empresas de la industria manufacturera bajo el régimen especial de zonas francas ajustarán el salario mínimo de sus trabajadores en 6.7% a partir del 1 de enero de 2026, conforme a lo establecido en el convenio salarial firmado en 2022 entre empleadores, sindicatos y el Gobierno.

Con este ajuste, el salario mínimo del sector pasará de 9,359 córdobas en 2025 a 9,986 córdobas en 2026, lo que representa un aumento nominal de 627 córdobas mensuales.

El incremento forma parte de un acuerdo quinquenal que definió aumentos salariales anuales y descendentes para el sector de zonas francas. Según ese convenio, el salario mínimo subió 8% en 2023 y 2024, 7% en 2025, y se estableció un ajuste de 6.7% tanto para 2026 como para 2027. Además, la revisión del salario mínimo es una obligación establecida en la legislación laboral nicaragüense, que debe cumplirse cada año.

Contexto de presión al sector exportador

El ajuste salarial se aplicará en un contexto de presión económica para el sector exportador, derivada de la imposición de un arancel del 18% por parte de Estados Unidos a los productos nicaragüenses, incluidos los amparados bajo el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, Estados Unidos y República Dominicana (CAFTA-DR).

Según datos del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), las exportaciones bajo el régimen de zonas francas cayeron de US$338 millones en julio a US$285 millones en septiembre, una reducción de US$53 millones, equivalente a un 15.6%, coincidiendo con la entrada en vigor del arancel.

En paralelo al aumento salarial, algunas empresas maquiladoras han implementado ajustes en jornadas laborales y reducción de personal. En la zona franca Gildan, que emplea a unos 16,000 trabajadores en plantas ubicadas en San Marcos, Rivas, Chinandega y Masatepe, se estableció un nuevo esquema de trabajo que eleva la jornada semanal a 58.5 horas, por encima de las 48 horas fijadas en el Código del Trabajo.

La empresa argumenta que el aumento en la producción busca compensar los costos derivados del arancel estadounidense. “Subir la producción por lo del impuesto del 18%, porque están en desventaja frente a otros países”, relató una trabajadora a DESPACHO 505.

Otras maquilas, como Chinas Unidas, ubicada en el Parque Industrial Las Mercedes, han comenzado a despedir personal ante el retiro de clientes. “Están cerrando módulos y despidiendo gente… dicen que porque no hay mucho trabajo y los clientes se han ido”, señaló una trabajadora.

Más de 2,000 empleos perdidos en un mes

Datos del Banco Central de Nicaragua indican que entre agosto y septiembre —periodo en el que entró en vigor el arancel— el empleo en zonas francas pasó de 116,899 a 114,856 trabajadores, lo que representa la pérdida de 2,043 puestos de trabajo en un solo mes.

Otras empresas textiles, como Rocedes, también han reportado dificultades financieras. La maquiladora retrasó el pago del aguinaldo a sus 2,276 trabajadores, alegando “incertidumbre” vinculada al CAFTA-DR.

Actualmente, Nicaragua cuenta con 170 empresas bajo el régimen de zonas francas, 24 menos que las 194 registradas en 2018, año en que la represión estatal a las protestas antigubernamentales derivó en una crisis sociopolítica y económica que continúa afectando al sector productivo.