Kevin O’Reilly se despide de Nicaragua con una advertencia: el cambio no vendrá de EE UU, Rusia ni China
El jefe de misión del Gobierno de Estados Unidos en Nicaragua, Kevin O’Reilly, se despidió oficialmente del país con un mensaje en el que reconoce que el país enfrenta "innegables dificultades" que -dejó en claro- ni Estados Unidos, ni Rusia ni China resolverán.
El diplomático reafirmó el respaldo de Estados Unidos al pueblo nicaragüense, en un contexto marcado por la prologanda crisis sociopolítica que ha derivado en la instrauración de una dictadura que somete a los ciudadanos a la privacion de sus libertades por parte del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
"Llegó el momento de despedirme y regresar a mi país", informó O’Reilly en un mensaje dirigido a los nicaragüenses, en el que expresó su agradecimiento por la "siempre cálida bienvenida" recibida durante su misión diplomática. El funcionario estadounidense destacó su admiración por Nicaragua y reconoció que el país enfrenta desafío para recuperar la paz, en clara alusión a la represión política, la persecución de la disidencia y el deterioro de las libertades públicas bajo el actual régimen.
O’Reilly aseguró que Estados Unidos no promoverá cambios políticos en Nicaragua, tal como señala el dictador Daniel Ortega que acusa a Washington de patrocinar un supuesto plan para desestabilizar el país y sacarlo del poder. El funcionario dijo que dependerá de los propios nicaragüenses conseguir la libertad. También, descartó la intervención de potencias como Rusia y China para que Ortega y Murillo se mantengan en el poder.
"El futuro de Nicaragua lo construyen los propios nicaragüenses. Estados Unidos no fomentará una transformación en su país. Ni lo hará Rusia, ni China, ni nadie más", sostuvo.
El diplomático reiteró que Estados Unidos mantendrá su respaldo al pueblo nicaragüense, incluso en medio de las tensiones de las relaciones políticas con el régimen de Ortega y Murillo. "Como pueblos, nuestros destinos están entrelazados y Estados Unidos seguirá siendo un amigo socioeconómico y cultural del pueblo nicaragüense" aunque existen "diferencias que ahora, por el momento, marcan la relación política entre nuestros gobiernos”.
“La libertad no se apaga”
El jefe de misión norteamericano citó al poeta estadounidense Walt Whitman a quien Rubén Darío llamaba, El gran viejo, para reflexionar sobre la preservación de la libertad incluso en contextos de represión. "La libertad no se apaga por uno o dos fracasos, ni por muchos", recordó O’Reilly, añadiendo que, según Whitman, la libertad puede abandonar un lugar temporalmente, pero siempre regresa: "Es la última en irse", añadió.
La salida de O’Reilly se produce en un momento de mínima relación diplomática entre Managua y Washington, tras años de sanciones y denuncias de organismos de derechos humanos por crímenes de lesa humanidad atribuidos al régimen de Ortega y Murillo.
También, por el reclamo del Gobierno de Estados Unidos, bajo la Administración Trump, que exigió este martes a la dictadura de Ortega y Murillo "devolver inmediatamente todos los bienes y activos confiscados ilícitamente", incluidos los pertenecientes a ciudadanos estadounidenses en el país.



