Dictadura Ortega-Murillo tilda de “criminales y terroristas” a pastores evangélicos encarcelados
La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo elevó este lunes el tono en su ofensiva contra líderes religiosos al calificar de "criminales", "malhechores" y "traidores a la patria" a un grupo de pastores evangélicos que permanecen encarcelados e incomunicados de sus familiares.
Según la dictadura, se trata de un grupo de personas y no pastores evangélicos que pertenecen a "organizaciones extremistas" a quienes acusa de promover el supuesto golpe de Estado en Nicaragua en el 2018 y de cometer crímenes durante las protestas cívicas.
"Entre estos criminales están Rudy Antonio Palacios Vargas, Mauricio Francisco Alonso Estrada, Pedro José López Calero, Armando José Bermúdez Mojica, Jessica María Palacios Vargas y Olga María Lara Rojas, culpables de violentar la Constitución, agredir la paz y destruir vidas y valores de los nicaragüenses", afirma la nota de prensa titulada No son pastores, son malhechores, de la Procuraduría General de Justicia (PGJ).
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El pastor evangélico Rudy Antonio Palacios Vargas, de la iglesia La Roca de Jinotepe, familiares y miembros de su iglesia fueron secuestrados el pasado 17 de julio de 2025, en un operativo ejecutado por la Policía Orteguista y los mantienen en estado de desaparición forzada.
La justicia Orteguista
Según la dictadura, todos los secuestrados habían huido de Nicaragua para evitar la justicia por los delitos de traición a la patria, de daños materiales y económicos y de crímenes contra nicaragüenses, pero que habían regresado al país, porque "planificaban nuevos ataques y mientras tanto estafaban por distintos medios a ciudadanos nicaragüenses".
"Este grupo de personas huyó de Nicaragua para evitar el peso de la ley y luego regresaron clandestinamente con la intención de seguir violentando las leyes y planificando nuevas agresiones al patrimonio material y a la vida, tanto de familias como de instituciones de servicio al pueblo", reitera la PGJ.
Asimismo, asegura que en los procesos judiciales se respetaron "todos sus derechos", a pesar de que se realizan a puertas cerradas, sin defensa imparcial y con jueces afines a la dictadura. Añadió que los acusados cumplen sentencia conforme al ordenamiento jurídico. Pero, se ha negado a revelar su condición física, la sentencia y las pruebas que empleó para condenarlos, tal como ha ocurrido con todo los presos políticos en Nicaragua.
"Han sido capturadas, procesadas y condenadas, y hoy permanecen en Centros Penitenciarios del país", reitera la nota de la PGJ.
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El Departamento de Estado de los Estados Unidos ha exigido la liberación del pastor evangélico y de sus familiares, quien considera fue arrestado por denunciar "la brutal represión de la dictadura y las violaciones de derechos humanos" en Nicaragua.
"El pastor Rudy y uno de sus familiares encarcelados, ambos sobrevivientes de cáncer, necesitan atención médica regular. Un pastor predicó por la paz, y Murillo-Ortega robó la libertad de su familia. Exigimos su liberación para que no se vea obligado a pasar la sagrada Navidad en prisión", indicó la Oficina del Hemiferio Occidental en un mensaje en las red social X.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a favor de cinco integrantes de una misma familia, encabezados por el pastor Rudy Antonio Palacios Vargas, pastor de la iglesia La Roca.



