Defensores: exhibición de Fabiola Tercero es una “victoria colectiva” frente a un régimen bajo presión

Tras 16 meses de desaparición forzada, sin ningún indicio de que estuviera con vida, la periodista Fabiola Tercero fue presentada este martes ante las cámaras y micrófonos de los medios oficialistas del régimen sandinista. Sentada junto a su madre, frente a su vivienda en Managua, la serie de fotografías difundidas con la intención de deslegitimar la denuncia terminó confirmándola.

La presentación pública de la periodista "no es un gesto humanitario" del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, sino el resultado de la presión política y social que enfrenta, coinciden defensoras y organizaciones gremiales consultadas por DESPACHO 505.

"La dictadura no mostró a Fabiola Tercero por voluntad propia; fue obligada por la presión gremial y popular, como ha pasado en otros casos, cuando se ven forzados a mostrar que las personas desaparecidas siguen con vida", sostuvo Julia Ortíz, integrante del colectivo de comunicadoras feministas Las Exiliadas, que horas antes se había manifestado desde Guatemala para exigir la libertad de la periodista.

Danny Ramírez Ayérdiz, secretario ejecutivo del Centro de Asistencia Legal Interamericano de Derechos Humanos (Calidh) coincide en que la exhibición de la periodIsta responde directamente a las presiones externas y a la campaña de denuncia sobre su desaparición. "Esto demuestra que no son impermeables a la presión social y política", destaca.

No obstante, advirtió que Tercero "continúa en total sujeción al régimen. En una dictadura, mostrar a alguien y luego volver a controlarla demuestra una situación de indefensión total", denunció.

PCIN denuncia patrón represivo del régimen sandinista

La organización Periodistas y Comunicadores Independientes de Nicaragua (PCIN) señaló que el caso de Fabiola Tercero es un ejemplo claro de la táctica sistemática de represión del régimen sandinista: desaparecer a las personas, someterlas a tortura psicológica y luego mostrarlas selectivamente para intentar mitigar la presión internacional y desacreditar las denuncias de medios y organismos de derechos humanos.

Según la gremial, la dictadura ha recurrido a la exhibición pública de presos políticos en aislamiento como un intento de proyectar una imagen distinta de las violaciones de derechos humanos que sigue cometiendo y que han sido ampliamente documentadas. Entre los casos más emblemáticos se encuentra el del obispo de Matagalpa, monseñor Rolando Álvarez, mientras que el del médico Yerry Estrada es uno de los más recientes.

"Desde PCIN denunciamos que el caso de Fabiola Tercero Castro es un ejemplo más del patrón de desaparición forzada del régimen", expresó la organización en un comunicado.

Julia Ortiz, integrante del colectivo Las Exiliadas, recordó que durante los 16 meses de desaparición de Tercero no hubo información oficial ni contacto alguno con la periodista ni con su familia.

"Ni el gremio ni sus amistades sabían nada. Fabiola era una mujer activa, promotora cultural, muy presente en los espacios literarios y artísticos de Managua, y de repente desapareció completamente", agregó.

Ortiz coincidió en que ocultar a las personas presas políticas es una práctica sistemática del régimen:

"La dictadura esconde a las presas y presos políticos y les dice que nadie los está buscando, que no les importa a nadie, que ahí se van a podrir. A sus familiares, mientras tanto, les niegan información y los confunden, diciéndoles que no están detenidos cuando en realidad los mantienen secuestrados en estaciones de policía", denunció.

"Ya sabemos lo que sigue: es una puesta en escena que se repite. No es un gesto de humanidad, es una maniobra política", añadió Ortiz.

Por su parte, PCIN enfatizó que la exhibición de Tercero “es solo una prueba de vida” y que bajo ninguna circunstancia debe condicionar su libertad.

La organización exigió la libertad inmediata, plena e incondicional de Fabiola Tercero y el fin de esta táctica de terror contra la prensa independiente.