El codictador Daniel Ortega exalta el papel de China en Nicaragua
El codictador Daniel Ortega exaltó el papel de China en Nicaragua durante el acto de 46 aniversario del Ministerio del Interior. A manera de elogio dijo que el país asiático apoya “sin chantajes y sin cañones”, y rememoró que “el enemigo es el mismo” en referencia al gobierno de los Estados Unidos.
Ortega ve a China como su salvación ante las amenazas por parte de Estados Unidos de la suspensión de Nicaragua del Tratado de Libre Comercio, conocido como Cafta-DR, o la imposición de aranceles de hasta un 100% a productos nicaragüenses anunciado por el mismo gobierno noretamericano.
Como de costumbre, el codictador dedicó una buena parte del discurso para su repetitiva clase de historia, en la que refirió que el “enemigo se ha ido debilitando y han venido creciendo otras fuerzas, entre estas destaca la República Popular China, también está Rusia, que ha logrado desarrollarse, sostenerse y luchar por su soberanía”, agregó Ortega después de insistir en que en las instituciones estatales debe “cuidar y fortalecer” la cohesión “porque el enemigo es el mismo”.
En sus elogios a China, dijo que ya se ha convertido en “la primera potencia comercial en el mundo” y que ofrece a Nicaragua “una relación sin condiciones y respetuosa”. Agregó que “en poco tiempo hemos visto los frutos de cooperación y solidaridad en programas de vivienda, transporte y generando empleo”.
Sin embargo, de todos los proyectos anunciados de la mano de China, muy pocos han cosechado frutos, la mayoría tienen poco o ningún avance, como el Aeropuerto Internacional Puente Huete, y en el caso de los buses importados para el transporte de pasajeros y otras obras anunciadas, suman una millonaria deuda para el país.
LEA TAMBIÉN: El régimen ya puede acceder “legalmente” a tu ubicación y datos personales
Erradicación de la pobreza, una promesa sin cumplir
Desde antes de llegar al poder por segunda ocasión en 2007, Ortega prometió erradicar la pobreza en el país, y en su discurso de este 8 de noviembre lo volvió a repetir: “tenemos que erradicar la extrema pobreza de Nicaragua”, pero lo que ha hecho durante sus 18 años régimen es ocultar los datos oficiales, por lo que en la actualidad se desconocen datos reales de la situación de precariedad en el país.
Según un informe de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) publicado en enero de este, al menos 20 de cada cien nicaragüenses padece hambre, mientras el 15 por ciento (cien mil) de niños menores de cinco años presentan retraso en su crecimiento por falta de una buena nutrición.
Durante el acto en el que también hicieron mención del 49 aniversario de la muerte del fundador del sandinismo, Carlos Fonseca, la Ministra del Interior, María Amelia Coronel Kinloch, juró lealtad a los codictadores durante su intervención, al igual que lo han hecho en varias ocasiones el Jefe del Ejército, Julio César Avilés, y el Jefe de la Policía, Francisco Díaz. La ministra destacó entre los logros la liberación de 11,021 reos comunes en lo que va del año, mientras mantiene presos a 77 personas por razones políticas.
Tras haber entregado los grados de comisionados generales a Ramón Mercedes Landero Pichardo, Julio Guillermo Orozco, Juan Emilio Rivas Benítez, Maribel de la Cruz Medina Flores, Kathya Melania Barberena Jácamo y Lila Margarita Flores, el dictador Daniel Ortega dijo que “el Ministerio del Interior es obra de la Revolución”.
El acto del 46 aniversario del Ministerio del Interior debió realizarse el 17 de octubre, pero fue pospuesto por los codictadores con el argumento de las posibles afectaciones de las lluvias en el país.



