De desafiar a Rosario Murillo a desfilar para su régimen: Berenice Quezada reaparece en Nicaragua Diseña

"Sí se puede, porque de nosotros depende el cambio, de nosotros depende que Nicaragua cambie. Invito a que salgan a votar, es nuestro derecho. Soy parte de la juventud, que hasta hace poco pensábamos que no tenía interés por el cambio. Doy la cara por todas las personas que murieron y los que están presos".

Eran las palabras de Berenice Quezada, Miss Nicaragua 2017, pronunciadas en julio de 2021, en vísperas de unas elecciones marcadas por la represión y el miedo. Tenía 27 años y una convicción que rompía el molde de reina de belleza: se lanzaba al terreno más peligroso de la Nicaragua reciente: la política opositora.

Más que solo plantarse en la acera adversa al régimen, su candidatura la colocó frente a Rosario Murillo, la entonces todopoderosa vicepresidenta y primera dama. Quezada aspiraba a ocupar el mismo cargo, como parte de una fórmula opositora por el partido Ciudadanos por la Libertad (CxL), que intentaba desafiar al régimen de Daniel Ortega por la vía democrática, en un contexto donde casi todos los que lo habían manifestado en presentarse a las urnas ya estaban encarcelados o exiliados.

Su paso fue fugaz y terminó inhibida. Pero en sus contados momentos frente a cámara marcó distancia del orteguismo, de Camila Ortega y admitió que participó en la Rebelión de Abril: "En Nicaragua las condiciones nunca han estado, las condiciones las pone el pueblo, saliendo a votar, como los hemos hecho en las calles, como lo hicimos en 2018, en abril. Tenemos que demostrar que Nicaragua no los quiere en el país", subrayó.

Apenas un día después de inscribirse oficialmente ante el Consejo Supremo Electoral (CSE), fue inhabilitada y puesta bajo arresto domiciliario, acusada por la Fiscalía de "provocación, proposición y conspiración para cometer actos terroristas". Su "delito" fue haber llamado a los nicaragüenses a "salir a votar" y decir que el país "no quería más dictaduras".

En aquel momento, el Departamento de Estado de Estados Unidos condenó su detención, afirmando que el matrimonio Ortega-Murillo "tocó un nuevo fondo" al criminalizar declaraciones políticas.

Tras su arresto, Quezada aseguró públicamente que no volvería a participar en ninguna actividad del régimen, luego de haber sido vinculada con la familia Ortega-Murillo, cuando modeló por primera vez en Nicaragua Diseña. "No participo en ninguna actividad del gobierno, ni lo voy a hacer", dijo entonces.

Cuatro años después en desfila para el régimen

No obstante, tras cuatro años, la Miss Nicaragua 2017, Berenice Quezada, fue enlistada como una modelo más de la pasarela de Nicaragua Diseña, que dirige Camila Ortega Murillo, la hija de los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo con quien en ese momento dijo "no mantiene ningún vínculo".

Su participación ha causado sorpresa y polémica, porque Quezada fue una de las figuras que en 2021 se enfrentó abiertamente al régimen en fórmula con el opositor Óscar Sobalvarro, y había sido vista como víctima de la represión y símbolo de resistencia cívica.

En 2018, Quezada también se sumó a marchas antigubernamentales y promovió una campaña para ayudar a ‘Doña Coquito’, una vendedora ambulante convertida en ícono de las protestas.

De aspirar al puesto que hoy ocupa Rosario Murillo a volver a desfilar en una pasarela del régimen, la reaparición de Berenice Quezada marca un giro inesperado en su historia política y personal.