Monseñor Silvio Báez recibe respaldo del Papa León XIV y ratificación como obispo auxiliar de Managua

El obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio José Báez, informó que el Papa León XIV lo recibió en audiencia privada el pasado sábado 23 de agosto en el Vaticano, junto a monseñor Carlos Herrera e Isidoro Mora. Durante el encuentro, conversaron sobre la situación de Nicaragua y el papel de la Iglesia católica en medio de la crisis que enfrenta el país.

“Hablamos largamente sobre Nicaragua y sobre la situación de la Iglesia en particular. Me animó a seguir adelante con mi ministerio episcopal y me confirmó como Obispo Auxiliar de Managua”, escribió Báez en sus redes sociales. El prelado agradeció “de corazón su acogida tan fraterna y sus palabras tan esperanzadoras”.

El Vaticano informó el sábado el encuentro con el presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), Monseñor Carlos Enrique Herrera, en la que  también participaron los obispos Silvio Báez e Isidoro Mora, según el registro fotogrático del Vaticano que difundió las imágenes.

Esta audiencia es interpretada como una señal de la atención de El Vaticano a la crisis que atraviesa Nicaragua y, en el particular a la situación de la Iglesia en um momento en el que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha escalado ha llevado la represión a niveles alarmantes

Represión a la Iglesia

La reunión ocurre en un contexto de creciente represión contra la Iglesia católica por parte del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. En los últimos años han expulsado a varios sacerdotes, cerrado medios religiosos y desterrado a obispos como Rolando Álvarez e Isidoro Mora, junto a 15 sacerdotes y dos seminaristas en el 2023.

Se trata de la primera reunión del pontífice con los jerarcas católicos que han sufrido persecución, amenazas, cárcel y destierro en el contexto de la crisis sociopolítica en Nicaragua, marcada por la persecución religiosa y la represión que enfrenta la Iglesia católica.

Monseñor Báez se encuentra en el exilio desde 2019, cuando el Papa Francisco le pidió salir de Nicaragua ante las amenazas contra su vida. Desde entonces reside en Estados Unidos, donde ejerce su ministerio pastoral en la iglesia Santa Ágata, en Miami, considerada un punto de encuentro y apoyo espiritual para miles de nicaragüenses que han huido de la persecución.