El régimen acumula cuatro muertes de presos políticos bajo custodia por las que debe rendir cuentas
"¡Mataron a uno!". El grito quedó grabado en un video tomado desde el interior del Centro Penitenciario Nacional, la temida cárcel La Modelo, en Tipitapa, el 16 de mayo de 2019. Todo era confuso, pero más tarde se conocería que Eddy Montes Praslin, encarcelado por participar en las protestas contra el régimen, había sido asesinado. Fue el primer prisionero político muerto bajo custodia policial.
Seis años después, Daniel Ortega y Rosario Murillo cargan con la responsabilidad de al menos cuatro muertes de rehenes políticos vinculados a la crisis sociopolitica que atraviesa el país desde 2018. Estos casos evidencian que el esquema represivo diseñado para perpetuarse en el poder no se limita a encarcelamientos arbitrarios, destierros forzados y persecución religiosa, sino que también acumula un historial de muertes en prisión.
Organismos de derechos humanos atribuyen estos fallecimientos directamente a las condiciones de privación de libertad impuestas por el régimen, caracterizadas por la negligencia, la negación de atención médica y los tratos crueles e inhumanos que padecen los presos políticos en Nicaragua.
Eddy Montes Praslin: asesinado en "La Modelo"
Eddy Antonio Montes Praslin, de 57 años, abogado originario de Matagalpa y con ciudadanía estadounidense fue asesinado. El régimen intentó justificar su muerte como resultado de un "motín", pero una autopsia independiente reveló que fue atacado por la espalda. No hubo el forcejeo que reportó el régimen: fue ejecutado por un custodio del penal con un fusil de alto calibre. Testigos y organizaciones señalaron que se trató de una ejecución extrajudicial-
El asesinato de Montes Praslin, ocurrió en presencia de una delegación de la Cruz Roja Internacional. Los presos políticos, filtraron cartas, audios y videos para denunciar que le dispararon a sangre fría durante un ataque en el que hubo un rafagueo por parte de los funcionarios del penal, y en el que también participaron al menos 300 agentes de la Dirección de Operaciones Especiales.
Las hijas de Eddy Montes Praslin revelaron a DESPACHO 505 que fue apresado en octubre de 2018, tras haber denunciado la invasión ilegal de su propiedad por activistas sandinistas. Fue citado por la Policía de Matagalpa bajo el pretexto de resolver su denuncia y al acudir fue detenido e incomunicado por semanas. Posteriormente exhibido como "terrorista" en medios oficialistas. Su delito: haber apoyado con alimentos y medicinas a los jóvenes que protestaban en las calles durante la insurrección cívica de 2018.
La muerte de Montes Praslin en La Modelo sigue siendo un símbolo de la brutalidad estatal y la impunidad que persiste en Nicaragua.
Hugo Torres: arriesgó su vida por Ortega y lo dejó morir en la cárcel
El general en retiro Hugo Torres, uno de los guerrilleros sandinistas más destacados en la lucha contra la dictadura de Anastasio Somoza Debayle, murió a sus 73 años como preso político. El hombre que en 1974 arriesgó su vida para rescatar de la cárcel a Daniel Ortega fue reducido a "traidor a la patria".
Prácticamente fue sacado muerto de la cárcel de tortura El Chipote, donde permanecía recluido desde el 13 de junio de 2021. Sus compañeros de cárcel relataron que sufrió un deterioro acelerado de salud en prisión. El régimen lo trasladó tarde al Hospital Militar, donde murió el 12 de febrero de 2022.
La última vez que se le vio con vida fue en un video que preparó para que fuera divulgado en caso de ser apresado. "Tengo 73 años de edad, nunca pensé que, a esta edad, en esta etapa de mi vida iba a estar luchando de forma cívica y pacífica contra una nueva dictadura", dijo Torres en esa grabación.
El exguerrillero recordó que en dos ocasiones arriesgió su vida para liberar a dirigentes sandinistas que estaban en la cárcel, entre ellos el mismo Ortega, quien llegó a referirse a los presos políticos como "hijos de perra de los imperialistas yanquis".
"Así son las vueltas de la vida y los que una vez acogieron principios en favor de la justicia, la libertad, hoy los han traicionado hoy son sus principales enemigos de esos principios", expresó.
Torres fue el comandante Uno de la revolución. Sobre su muerte, el Ministerio Público únicamente declaró que fue a "causa de enfermedad" que no precisó. Organismos de derechos humanos han demandado una investigación sobre la muerte del exguerrilero, pero no fue atendida.
Humberto Ortega: el hermano convertido en enemigo
Fallecido como preso político el 30 de septiembre de 2024, el caso de Humberto Ortega Saavedra, ex jefe del Ejército Popular Sandinista y hermano menor de Daniel Ortega, marcó un parteaguas en el historial de crueldad del régimen, al dejar en evidencia que ni los vínculos políticos ni los lazos de sangre representan un límite para la represión.
Tras criticar públicamente la deriva dictatorial del régimen y cuestionar la sucesión de Rosario Murillo, Ortega Saavedra fue confinado bajo arresto domiciliario en mayo de 2024. El "castigo" fue tal que ni a sus hijos se les permitió visitarlo en el Hospital Militar, donde al final fue declarado muerto. La versión oficial fue un "paro cardiorrespiratorio", pero opositores lo consideran una muerte en prisión política.
Consciente de que su delicado estado de salud para soportar el arresto domiciliario, él mismo previó su muerte y burló la custodia para grabar un audio que entregó al medio Confidencial embargado en caso que eso sucediera. El exjefe del Ejército Humberto Ortega se declaró un "prisionero político" del régimen que preside su hermano, Daniel Ortega, y su cuñada, Rosario Murillo, según lo indica un audio que dejó en vida y que fue divulgado este martes, en el que advirtió sobre su muerte por "todo el estrés" de su "prisión injusta".
Ortega Saavedra se declaró un "prisionero político" del régimen que preside su hermano y su cuñada y advirtió sobre su muerte por "todo el estrés" de su "prisión injusta".
"Urgente. Soy el general de Ejército retirado Humberto Ortega Saavedra. Hoy domingo (9 de junio de 2024) cumplo tres semanas de estar prisionero político en el régimen de casa por cárcel", dijo el exjefe militar en el audio en el que alertó sobre la gravedad de su salud y demandó su libertad.
"Estoy totalmente aislado, sin teléfono, computadora, radio o televisión. Este (teléfono) que empleo lo tengo escondido para emergencias", explicó.
Además denunció que le impidieron continuar su tratamiento médico en el hospital privado Vivian Pellas, en Managua. "Mi condición de salud está muy precaria, y hace unas horas más, por lesiones que han brotado y amenazan en mis piernas, infección que se podría extender a mi corazón", dijo.
Mauricio Alonso Prieto, la Policía lo llevó y lo entrega muerto
Al ciudadano Mauricio Alonso Prieto la Policía Orteguista lo apresó el 18 de julio y tras mantenerlo en desaparición forzosa durante 39 días su familia fue notificada para que lo recojan en la morgue, denunció el Instituto Segovia para el Liderazgo citando información del Instituto de Medicina Legal.
Prieto, originario de Carazo, fue secuestrado junto a su esposa e hijo en medio de las redadas previas al 19 de julio. Su esposa fue liberada el mismo día, pero él y su hijo permanecieron detenidos, sin que la familia recibiera información sobre su paradero.
Alonso Prieto fue el último presidente del Movimiento Renovador Sandinista (MRS) en Carazo y amigo del pastor Rudy Palacios Vargas, quien también fue detenido en las redadas policiales en la víspera del 19 de julio.
Entre el 12 y el 18 de agosto de 2025, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ejecutó cacería policial en los departamentos de Carazo, Masaya, Granada y Rivas, deteniendo al menos a 28 personas, incluyendo familias enteras.
Estas detenciones se concentraron en individuos vinculados a las protestas de 2018 y al Colegio San José en Jinotepe, centro que fue confiscado el 12 de agosto de 2025 por órdenes del régimen y rebautizado con el nombre de Bismarck Martínez, el sandinista que murió en circunstancias confusas en el marco de la represión a las protestas y que el régimen declaró mártir.
La mayoría de los detenidos en esta nueva ola represiva son excarcelados políticos, exiliados retornados, artistas y empresarios opositores
Represión sin límites
A esta lista se podrian añadir otros casos de presos políticos cuya salud se deterioró en encierrro y fueron entregados en estado grave. Es el caso José Modesto Solís, quien literalmente fue excarcelado para morir.
Solís Aguilar fue capturado en mayo de 2023 y encerrado en la temida Galería 16 de La Modelo. Testigos aseguran que llegó ya enfermo, con diarrea crónica y fiebre, y que nunca recibió atención médica especializada: apenas le daban acetaminofén. En septiembre de 2023 fue excarcelado en estado crítico Murió el 21 de diciembre de 2023 en Managua.
Las muertes de Montes, Torres, Ortega, Alonso y Solís evidencian los vejámenes sufren opositores en las cárceles de la dictadura. Falta de atención médica, torturas psicológicas, disparos mortales y aislamiento prolongado son parte del método. Ninguna de estas muertes ha sido investigada. No hay responsables identificados, procesados ni condenados.
El régimen también es responsabilizado por la muerte en la cárcel La Modelo de Santos Flores Castillo. Este hombre permanecía encarcelado desde 2013, tras denunciar a Daniel Ortega de violar a su hermana cuando ella tenía 15 años. Organismos defensores de derechos humanos exigieron una investigación exhaustiva sobre causas de su fallecimiento, pero las autoridades del Sistema Penitenciario no brindaron información oficial sobre el caso.
La denuncia de encarcelamiento arbitrario de Flores Castillo fue escalada a la Comisión Interamericana de Derechos Humosnos (CIDH) dos meses antes de que su muerte.
En noviembre del 2017, la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT) había expresado su preocupación a las autoridades de Gobernación y del Sistema Penitenciario "por falta de acceso a un médico independiente" para Flores Castillo y tramitaron un permiso de ingreso al centro de detencion que no fue respondido.
La comunidad internacional ha exigido en múltiples ocasiones que el régimen Ortega-Murillo rinda cuentas las violaciones de derechos humanos cometidas desde 2018 entre las que se cuentan casos con características de crímenes de lesa humanidad.



