Murillo señalada por Estados Unidos: la oposición pide que la condena se convierta en acción real
El Departamento de Estado de Estados Unidos responsabilizó directamente a Rosario Murillo por la confiscación del Colegio Católico San José, en Jinotepe, un golpe más del régimen contra organizaciones religiosas. La acción ha sido celebrada por opositores nicaragüenses, que consideran este señalamiento un reconocimiento internacional de la represión sistemática, pero advierten que las condenas verbales deben convertirse en medidas concretas de presión política, económica y diplomática para debilitar la dictadura.
El pronunciamiento estadounidense coincidió con la publicación de su informe anual sobre derechos humanos, que documenta asesinatos arbitrarios, desapariciones forzadas, torturas, detenciones ilegales, represión transnacional y ataques contra líderes religiosos y periodistas, además de censura, restricciones a la libertad religiosa, trata de personas, trabajo forzoso, limitaciones sindicales y trabajo infantil, todo bajo un patrón de total impunidad.
La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental calificó la expropiación del Colegio San José —una institución con más de 40 años bajo la tutela de las monjas Josefinas— como “una prueba más de que la perversidad de la dictadura Murillo-Ortega no tiene límites” y advirtió que la política de “todo dentro del Estado, nada fuera del Estado, nada contra el Estado” “solo acelerará el colapso de su régimen”.
Opositores: celebración con cautela
Haydée Castillo, defensora de derechos humanos, celebró el reconocimiento de la responsabilidad de Murillo, pero recordó que la crisis nicaragüense es producto de una “dictadura conyugal” donde ambos líderes comparten responsabilidad. “Tanta responsabilidad tiene Daniel Ortega como la tiene Rosario Murillo”, afirmó.
“Yo saludo que el Departamento de Estado esté atento a contribuir a lo que hemos solicitado nosotros a toda la comunidad internacional de que ponga los ojos en Nicaragua, que los tenga puestos en Nicaragua y que contribuyan en alguna manera con la oposición, con los movimientos y las organizaciones de sociedad civil para que logremos transitar a la democracia”, agregó.
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Castillo enfatizó que las denuncias deben ir acompañadas de acciones concretas contra los factores que sostienen al régimen y propuso que Estados Unidos incremente su incidencia en organismos financieros internacionales como el FMI, Banco Mundial, BID y BCIE.
“Contribuiría muchísimo que, además de estos señalamientos, haya acciones concretas para demandar el cumplimiento de los derechos humanos y que no haya un divorcio entre el mercado, el comercio y lo que son los derechos humanos”, sostuvo. También pidió llevar el caso al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas: “Poder contar con el apoyo de ellos para poner límites a tanto ensangrentamiento, a tanta represión que tenemos en Nicaragua”.
Impacto político y económico
Para Luis Blandón, presidente de Unamos, el señalamiento directo contra Murillo es un paso “significativo” que refleja el aumento de la presión internacional sobre la dictadura.
“Este señalamiento directo del Departamento de Estado de Estados Unidos hacia Rosario Murillo como la principal ejecutora de todas las confiscaciones en Nicaragua es un paso significativo y producto de la presión internacional sobre la dictadura de los Ortega Murillo”, afirmó.
Blandón destacó que el caso del Colegio San José podría acarrear repercusiones económicas y contribuir a la falta de legitimidad internacional del régimen: “Puede traer consecuencias económicas que se puedan venir precisamente por el Tratado de Libre Comercio, pero también por la falta de legitimidad internacional”.
Recordó además que Murillo ya ha sido señalada en otros informes internacionales: “Expertos de derechos humanos de la ONU ya han identificado funcionarios del régimen, pero también a Rosario Murillo de manera directa”. En su opinión, este pronunciamiento “refleja el aumento de la presión internacional, pero sobre todo que Estados Unidos está pendiente de todo lo que sigue pasando en Nicaragua”.



