Estados Unidos condena la confiscación de colegio San José en Jinotepe, advierte que el régimen «solo acelera su colapso»

El Departamento de Estado de Estados Unidos calificó la confiscación del Colegio Católico San José, en Jinotepe, Carazo, como "una prueba más de que la perversidad de la dictadura Murillo-Ortega no tiene límites".

El pronunciamiento de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental denuncia la tiranía instaurada en Nicaragua, pero señala de forma directa a Rosario Murillo como la principal responsable de la expropiación del centro, con más de 40 años de trayectoria, que estaba bajo la tutela de las monjas Josefinas.

Washington señaló que la decisión refleja la obsesión del régimen con el principio de "todo dentro del Estado, nada fuera del Estado, nada contra el Estado", una política que, advierte, "solo acelerará el colapso de su régimen".

"El poder de la fe y el deseo del pueblo nicaragüense de liberarse de la tiranía prevalecerá más allá de esta dictadura", enfatizó el Departamento de Estado, que ha reiterado en varias ocasiones su respaldo para que Nicaragua retome la senda de la democracia y condenado de manera enérgica las violaciones a la libertad religiosa y a la defensa de los derechos humanos.

La confiscación del Colegio San José se suma a una serie de intervenciones y cierres de instituciones religiosas, educativas y de caridad ejecutadas tras la Rebelión de Abril que el régimen aniquiló con fuerza letal. En enero pasado, dos edificios propiedad de la Iglesia católica de Nicaragua: el seminario San Luis Gonzaga, de la diócesis de Matagalpa (norte) y el centro de retiro espiritual La Cartuja fueron expropiados por el Gobierno de Ortega y Murillo, en medio de tensiones entre el Ejecutivo sandinista y la Santa Sede.

Justificación de Murillo

El martes 12 de agosto Murillo anunció la confiscación del colegio católico y reveló que la accion obedece a una pasada de cuentas política pues argumentó, sin presentar pruebas, que en ese lugar se cometieron "torturas y asesinatos" durante las protestas de 2018. 

"En Jinotepe, un centro donde se torturó y se asesinó… el golpismo, durante la nefasta, la criminal ocupación de la ciudad de Jinotepe, torturó y asesinó a compañeros y compañeras… dónde ocurrían esos crímenes, en el Colegio San José, desgraciadamente. Ese colegio ha sido trasladado al Estado por ser emblemático de la barbarie", anunció Murillo a traves de medio oficialistas.

La funcionaria que desde el pasado enero ostenta legalmente el mismo poder que su esposo, el dictador Daniel Ortega, insistió en que en el centro operó "el golpismo" y mencionó el caso de Bismarck Martínez, por cuya muerte en el contexto de la represión a las manifestaciones ciudadanas el oficialismo acusa a opositores que se atrincheraron en Jinotepe. Por ello, Murillo ordenó que  "ya en las manos del Estado nicaragüense", el centro llevará su nombre.

Murillo, informó este miércoles que el régimen prevé reanudar las clases la próxima semana.

En declaraciones a medios oficialistas, Murillo aseguró que están trabajando "para que, a principios de la próxima semana, retomemos todas las clases como corresponde. Estaremos los familiares del compañero Bismark (Martínez), la ministra de Educación, el alcalde de Jinotepe, todos los que estamos en estas rutas de victorias".