Murillo anuncia un súpertribunal para «pasar cuentas» de forma «implacable» a corruptos
Rosario Murillo anunció este martes la creación de una nueva Procuraduría General de Justicia, una superestructura estatal que absorberá funciones del Ministerio Público, la actual Procuraduría General de la República y otras instituciones, con el objetivo de perseguir "de forma implacable" cualquier acto de corrupción, una figura que ha empleado el régimen para purgar a fichas incómodas, entre ellos sandinistas históricos.
Murillo dijo que esta nueva entidad será la encargada de "procesar y castigar, sin contemplaciones", a quienes incurran en actos que atenten contra los intereses del pueblo nicaragüense. "Todos estos actos serán identificados, procesados y penados cotidianamente", sentenció.
Para crear la nueva estructura Ortega y Murillo ordenaron a la Asamblea Nacional aprobar una reforma parcial a la Constitución este mismo miércoles, en primera legislatura, con la que pretende perseguir y castigar a todas aquellas personas que sean consideradas corruptas.
"La Presidencia de la República ha orientado la creación de una Procuraduría General de Justicia, que, en conjunto con las instituciones correspondientes, identifique, persiga, procese y penalice, castigando firmemente —sin ninguna consideración que pretenda disminuir la gravedad del vicio evidente de los corruptos— de manera que todos estos actos sean implacablemente y cotidianamente identificados, procesados y penados", argumentó la codictadora.
Cacería interna en el sandinismo
Además, la ley se enmarca en una especie de cacería interna, pues prácticamente instó a los funcionarios públicos a realizar labores de vigilancia y definió el lema "Todos contra la corrupción". La semana pasada, la dictadura Ortega y Murillo allanó las oficinas y la vivienda del empresario sandinista y asesor presidencial, Bayardo Arce, quien fue arrestado.
La Procuraduría señala a Arce de haber realizado transacciones patrimoniales irregulares (corrupción). Su asistente Ricardo Bonilla fue trasladado a la prisión de máxima seguridad conocida como La Modelo, en Tipitapa; mientras que Arce, fue trasladado primero a la Dirección de Auxilio Judicial y posteriormente a La Modelo.
Murillo defendió su iniciativa como una especie de cruzada moral global contra un "tsunami de corrupción" que, dijo, afecta a todo el muedo, especialmente a los pueblos empobrecidos.
"El Estado nicaragüense, a través de su Procuraduría General de Justicia, no permitirá de ninguna manera encubrir intereses ajenos a nuestro pueblo para cometer o seguir cometiendo infames actos de robo y saqueo de los patrimonios del pueblo nicaragüense", advirtió la codictadora.
"Lo que Murillo está anunciando no es una lucha contra la corrupción, sino una nueva herramienta de control político y legal y un órgano que va blanquear la gran purga que ella misma está impulsando", advirtió un abogado constitucionalista consultado por DESPACHO 505. "Puede ser usada para castigar a disidentes, purgar a funcionarios caídos en desgracia o apropiarse de bienes bajo una apariencia de legalidad", agrego.



